El sacrificio del gozo, una aventura en el camino

El sacrificio del gozo, una aventura en el camino

La palabra SACRIFICIO es una de las más bonitas de nuestro vocabulario. Proviene del latín:

# Sacri – sacro – sagrado. 

# Ficio – facere- hacer, causar, sufrir

Sacrificio por tanto significa “Hacer algo sagrado”. Hay cosas que por ser sagradas para nosotros merecen el sufrimiento que llevan asociado. Y por el dolor que traen algunos actos sagrados es por lo que la palabra de asocia solo al sufrimiento, olvidando la parte sagrada del concepto. 

Y algo sagrado es nuestro gozo. Nacemos con un impulso evolutivo, una llamada interna a experimentar y conocer nuestra esencia. Este proceso no tiene porqué ser doloroso, todo lo contrario, es una aventura que deberíamos vivir con alegría, entusiasmo y disfrute. Si no es así es por tres factores:

– Nacemos muy vulnerables y dependientes de los demás, lo que hace que nuestra personalidad se construya muy asociada al miedo a ser abandonado o rechazado y morir (solos no podemos sobrevivir de niños). 

– La sociedad, el sistema, nos “educa” en el miedo y la carencia. Cuando vivimos desde el miedo regalamos nuestra energía, nuestro tiempo y nuestra vida a producir sin descanso. El “hacer” para sobrevivir nos hace esclavos.

– Nos resistimos a nuestra evolución y la vida, que es generosa, nos da una oportunidad “por las malas” para evitar la tendencia del ego a mantenerse en lo conocido y, por tanto, al estancamiento. 

Es hora de volver al corazón, entender que cuando vivimos desde el AMOR y no desde el miedo nos llenamos de dicha, de alegría, de plenitud, de gozo.

Por eso esta aventura que me llego en forma de potente llamada la he llamado “El sacrificio del gozo” porque esa es mi intención, honrar con mi hacer lo más sagrado: el gozo. 

Para ello pongo la INTENCIÓN en:

* Soltar cualquier expectativa y rendirme a lo que es y a lo que el camino me ofrezca.

* Abrir mi corazón a cada sensación y experiencia, sea agradable o desagradable. Permitirme los regalos que me llenen de alegría y también el cansancio, el dolor físico, la lluvia y todos los pensa-mientos con los que mi mente me aborde. Pero no lo haré desde la resistencia o el miedo, lo haré desde el amor, sosteniendo a ese niño que tantas veces he abandonado y sometido en pos de conseguir una aceptación y un amor de fuera que por suerte, o por la inteligencia de mi esencia, se ha resistido a llegar. El mensaje es claro para mi, el amor desde fuera solo llegará cuando el amor desde dentro rebose. “Solo recibirás amor cuando tú te ames a ti mismo de verdad” parece decirme la vida. 

* Abrir mis ojos a las señales, desde el saltamontes que aparece en el km 111, tan simbólico para mi y que produjo un anhelo que el camino fue deshaciendo a cada paso, hasta los mensajes que me llegan de diferentes personas que han recorrido antes que yo estos caminos o me desean lo mejor para mi experiencia.

* Poner la conexión conmigo mismo como prioridad, sintiendo el calor de la Sol-edad. 

* Caminar conectado con el corazón en calidad frecuencial. A parte de estas intenciones caminar con ATENCIÓN enfocada en los hermosos paisajes verdes, los árboles que escoltan el camino, la belleza y sencillez de cada pueblo, iglesia o monumento… en definitiva poniendo la atención en la belleza. Estimular mi COMPASIÓN, sintiendo la conexión con Todo. Tratar de enraizar en mi profundamente la COHERENCIA, que tantas veces he traicionado buscando la aceptación de los demás. 

Esta es mi intención, luego que el camino y la vida decidan. 

Namasté



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