Los caprichos de la vida

Si hay veces que parece que la vida se pone de nuestro lado hay otras en las que parece tremendamente caprichosa, como si se divirtiese jugando con los sentimientos, emociones, anhelos y deseos de los humanos y quisiese demostrarnos, a veces con crueldad, que nuestros intentos por controlarla son absolutamente estériles.

Hay veces que algo te importa tanto que intentas tratarlo con el mayor de los cuidados, con sensibilidad, con mimo, con dedicación, con sacrificio, respetando sus tiempos, cuidando cada detalle. Pero he aqui que, en mitad de ese esfuerzo, un suspiro se escapa, una respiración levemente más profunda, un pequeño gesto incontrolado y todo lo que con tanto esmero habías cuidado salta roto en mil pedazos, rasgando todo aquello que querías proteger. Esto es especialmente duro cuando lo que rasga son personas a las que quieres, entonces el dolor lo invade todo pintando de gris hasta los más bellos colores con la siempre disponible ayuda de la culpa, que es inútil y absurda porque si tuvieras la oportunidad de ir hacía atrás en el tiempo con lo que sabes ahora hubieras dejado hasta de respirar por no dañar a aquellos a quienes quieres más. Es como si la vida se empeñase en enseñarnos que cuanto más tratamos de proteger y no dañar más daño hacemos.

Y según va cayendo el castillo de naipes todo lo que habías intentado controlar se vuelve contra ti y el respeto se destiñe en miseria, el dolor se torna ira, la realidad es acusada de mentira mientras que las peores fantasías obtienen el título de realidad y lo más grave, el amor y el cariño se ponen la careta del odio y te miran con esos ojos que aunque familiares no eres capaz de reconocer.

Entonces tienes dos opciones, pelearte contra la “injusta” realidad o incluso contra ti mismo, o abrir los ojos y el corazón, sentir ese dolor, cambiar culpas por aprendizajes y tomarte unos segundos (que pueden parecer eternos) para comprobar como la vida nunca te quita nada sin darte más, como por muy caprichosos que sean sus designios siempre te coloca en el camino que en ese momento debes transitar. A veces parece un camino difícil y dan ganas de echarse atrás, pero ese es el momento de confiar, porque la vida nunca nos pone pruebas que no seamos capaces de superar.



  1. asombroso, realmente en eso estuve pensadno y escribiendo mi ultimo post.

    si, Sr. efectivament la vida nunca nos pone a pruebas que ceamos capaces de superar y no solo superar, si no crecer y aprender y salir más fuerte.
    las peleas nunca son buenas, es mejor llegar a conclución que a veces hay que dejar de controlar y aflojar y las cosas vienen y se van y su debido tiempo.
    Meditar es bueno sin tormetar la mente, si tanto quieres a veces es mejor de aflojar y no controlar justamente porque quieres, ¿tiene sentido?
    por cierto,es un placer verte por aqui ya que no te veo por aqui, ni por alli, jejjee
    y si alguien se vá es porque llego su tiempo no es tu culpa, no lo puedes controlar decisiones de otros, la culpa viene si crees que tu has hecho algo mal, o no has sabido controlar, y ya esta bien con el control hay misterios que pasan porque llego su tiempo, independientemente de tu control
    un beso

  2. …ya que me pongo “pesada” tambien os digo que la pureba es para uno mismo, nadie nos pone a prueba, nosotros inconcientemente necesitamos saber hasta donde podemos llegar y con que nota.
    crecer, florecer, amar y sobre todo aceptar desde el amor desde el presente.

  3. Anonymous Says: julio 6, 2008 at 11:36 am

    Hay que sentir ese dolor hasta lo más profundo, hasta crer no poder soportalo, y cuando se toca ese fondo es cuando volvemos a surgir con mas fuerza, con mas ganas para empezar un nuevo camino seguros de estar prerarados para andar por él, pues del dolor pasado habremos aprendido ha ser mas fuertes y por lo tanto, preparados para una nueva lección,pues como tu bien dices, la vida nunca pondra un camino por el que no estemos preparados para andar.Gracias a todos por estar ahí iluminando esos caminos.

  4. ….Y sigo pensando en este post, curioso,pero mas de una vez me acorde de él durante el día, a menudo lo que mas cuidamos es lo que se rompe y real mente se rompe y nos rompe…..Si, claro, sentir el dolor a tope y seguir caminando, no tenenos ni el previlegio de preguntar ¿porque?……

  5. Acabo de leer el post y no tengo palabras. En estos momentos son mis emociones las que hablan…

  6. Raquel Sultana Says: julio 7, 2008 at 7:45 pm

    las palabras de las emociones son la más sabias.

  7. “La vida nunca nos pone pruebas que no seamos capaces de superar”..
    Me resuenan esas palabras con un eco insolente en el corazón… en la memoria, pero también en el cuerpo, y en el alma, y en los zapatos y en las manos y en los ojos y los oídos.

    Suerte de tener a alguien como tu cerca que nos/me lo recuerda. Recuérdalo tu también…

    Un beso

  8. No solo no eres pesada piano sino que tus palabras transmiten la esencia de lo que yo quería transmitir y lo enriquecen, gracias por tu ayuda. Y ya sabes, a veces los por qués no son necesarios, sólo el intento de la mente por controlar y evitar el dolor por el que hay que transitar para volver a ser libres.

    Raquel, tú das la solución “las palabras de las emociones son las más sabias” más que cualquier explicación de la mente, por lo menos en estos casos. Para resolver problemas o ir a la luna, para eso, ¡la mente!

    Anónimo también tengo que darte la razón, por más que nos asuste caer eso es a veces lo que nos impulsa a subir, tú también eres luz.

    Loose espero que tus emociones te susurren al oído cosas tan bonitas que hagan que el miedo se desvanezca y puedas expresar todo tu potencial.

    Y Tot, amiga del alma, gracias por recordarme las cosas que necesito cuando las necesito. Se que estás ahí.

  9. Me quedo con que “la vida no te quita nada sin darte más” esa idea me da fuerzas para ser valiente a la hora de tomar ciertas decisiones. Es curioso, este post me recuerda mucho las cosas que me decía un amigo este domingo a eso de las 5 de la mañana…

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