¿Quién dirige tu vida, tus miedos o tus valores?

¿Quién dirige tu vida, tus miedos o tus valores?

Hay días de consulta en los que aparece un tema dominante, cuando ocurre esto siempre me pregunto si soy yo el que tiene que resolver algo con ese tema o mis pacientes, o quizá es algo para compartir en el blog.

El del otro día es uno de los importantes, porque de esta elección depende como te sientes en tu vida y la calidad de ésta. Y si, he dicho bien, es una ELECCIÓN.

Podemos vivir nuestra vida de dos maneras:

– Dirigida por nuestros valores

– Dirigida por nuestros miedos

Lo deseable, obviamente, es lo primero. Cuando conocemos nuestros valores más elevados y los honramos nuestra vida se llena de aquello que es importante para nosotros. Vivir rodeado de lo que es coherente y más valioso solo puede traernos bienestar y felicidad.

Pero… ahí están siempre nuestros miedos al acecho, siempre atentos para evitar cualquier cosa que nos pueda ocasionar incomodidad o dolor, siempre previniendo, defendiéndose, evitando el riesgo, buscando lo cómodo, tratando de manipularnos con la fantasía de hacernos sentir seguros en lo conocido y controlado, pese a que lo conocido sea un mar de insatisfacción en nuestra vida.

Cuando el miedo toma el control de nuestro cerebro distorsiona la realidad y nos incita a tomar decisiones basadas en ese miedo, aunque esas decisiones sean contrarias a nuestros valores, a nuestros verdaderos deseos, a nuestra evolución. Y cuando el miedo dirige nuestra vida todo se tiñe del color del miedo, ya sabemos que aquello en lo que pones tu energía crece en tu vida.

Además, se produce un círculo vicioso: cuando manejado por el miedo tomas una decisión que Captura de pantalla 2018-09-22 a las 11.32.01traiciona tus valores se produce una desconexión de ti mismo, un alejamiento de tu esencia, lo que te hace sentir perdido. Esa desconexión es una anomalía que hace saltar los resortes del miedo, este distorsiona la realidad para mantenerte seguro lo que te lleva a más decisiones con las que te traicionas a ti mismo. Esa sensación profunda de traición también puede llevar a una rabia hacia ti que tu sistema volverá a detectar como una amenaza provocando más y más miedo, porque llega un momento en el que el miedo lo domina todo y se convierte en lo único importante en tu vida, ya vimos hace poco como tratar de evitar el dolor alimenta un permanente sufrimiento. 

No es casualidad que una mañana de consulta esté llena de personas que están decidiendo desde el miedo, por suerte hay algo dentro de nosotros que nos avisa de que algo no va bien y, si somos suficientemente valientes, nos lleva a pedir ayuda para volver las cosas a la normalidad. Porque lo normal es que estés bien, es que brilles y te expandas, es que goces con el regalo de la vida, lo normal es que seas libre y tomes decisiones desde tus deseos, no desde tus miedos.

Antonio de Dios González.



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