Laberintos Existenciales

Laberintos Existenciales


Siempre me han fascinado los laberintos… y por extensión – o quizás por contracción – las espirales. Trato de leer (y devorar) todo lo que cae en mis manos (y en mis ojos) al respecto, y cada día me estremezco ante los nuevos “descubrimientos”, o mejor dicho, aprendizajes.

Leo en el librito En el Laberinto, de Karl Karényi (Siruela) que “un laberinto es la defensa (en ocasiones mágica) de un centro , de una riqueza… de un significado. Es el modelo de cualquier existencia, que a través de un número de pruebas, avanza hacia su propio centro, hacia sí misma, hacia el Atman (..)) El que así habla es Mircea Eliade. Otro de los imprescindibles… no se para qué, pero imprescindible.

Anoche un gran amiga, casi casi a punto de perderse en su propio laberinto (laberinto existencial, bonita expresión…) me preguntaba ¿Pero por qué tiene que ser todo tan díficil? Mis pacientes me dicen “La vida tiene que ser otra cosa”·. Otro amigo me pregunta ¿Pero por qué me tiene que pasar esto a mí? y yo misma me planteo, en ocasiones, ¿Pero cuando terminará esta racha tan díficil? y de pronto, otra vez Eliade, me regala la respuesta.

“En diversas ocasiones he tenido conciencia de salir de un laberinto o de encontrar el hilo… Me había sentido oprimido, deprimido, extravíado… Naturalmente nunca me había dicho “estoy perdido en un laberinto”, pero siempre al final tuve la sensación de haber salido victorioso de un laberinto. Es una experiencia que todo el mundo ha conocido. Pero es preciso decir también que la vida no está compuesta por un solo laberinto: la prueba se repite”

Gracias, entonces, a Ariadna, la que siempre nos sujeta… el hilo.

Julieta París



  1. no tienes ni idea como conozco esos laberintos y que dificil puede ser el camino, a veces suena facil sujetar el hilo, pero eso es en el caso que lo vemos

  2. Mi problema con los laberintos es que muchas veces no sé qué camino coger para encontrar la salida.
    Quizá sea porque la salida no existe y he de asumir esta pérdida.

  3. Anonymous Says: octubre 12, 2009 at 8:21 am

    en unos dias el se marchara de casa, tras una guerra de emociones. Imagino que todo volvera a la calma en un tiempo, y esa es la decision que tome hace unos meses…. pero hoy he descubierto que mientras hacia su maleta ha tirado a la basura todas las cartas de amor que en su dia le mande y he sentido como un puñal atravesaba mi pecho. Ha descolgago el cuadro fotos de cuando nos conocimos y lo ha dejado boca abajo en mi mesilla de noche. ¿necesita hacer eso? o lo deja a mi vista para hacerme daño?

    Mi primera idea tras llorar ha sido enviarle un mensaje confirmando lo mucho que me habia dolido, ahora tranquila, prefiero no decir nada… solo recibiria mas desprecio.

  4. Loa laberintos de la vida son complicado, y muchos.
    ¿Qué pasa cuando estamos en un laberinto, y al llegar a la salida, nos encontramos inmediatamente con la entrada de otro, que no podemos eludir?, en ese caso, creo, que siempre estaríamos en un laberinto, que sería para toda la vida, si al llegar a la salida del último, volvemos a encontrarnos con otra entrada ineludible.
    También podría pasar que algún día llegue el último laberinto de nuestra vida, pero que llegue tarde, tan tarde que no nos dé tiempo a disfrutar del tiempo que nos quede, hasta que llegue el final de nuestra existencia.
    Habría que hablar muchas cosas de los laberintos, hay veces que no se puede salir de ellos, no se encuentra la salida, y te quedas encerrado, entonces ¿qué hacemos para salir?.
    No quiero extenderme más, este comentario sería interminable, como los laberintos, que son largos y curvados, nos engañan, y muchas más cosas, que supongo sabréis todos, porque todos hemos tenido algún laberinto en la vida.

  5. Hay veces que para encontrar la salida de un laberinto hay que probar muchos de sus caminos, lo malo no es tanto equivocarse como pararse y dejar de intentarlo. Cada vez que tomamos un camino que no nos lleva allí donde deseamos estamos más cerca de coger el que sí nos lleva, cada pérdida es un regalo y nos acerca a lo que deseamos por mucho que las paredes del laberinto no nos permitan verlo.

    El odio, el rencor y la venganza nos alejan del camino de la felicidad y nos meten en una espiral descendente cada vez más oscura. Cada vez que culpamos a los demás de lo que “nos han hecho” en vez de ver nuestra responsabilidad en los hechos nos quitamos la posibilidad de cambiar aquello que la experiencia me está enseñando. Por eso, anónimo, coloca tus manos en tu pecho, justo allí donde sientes esa herida tan profunda y date ese amor y ese calor que la herida necesita para ser curada. Ten compasión por esa persona que al no saber que hacer se muere de miedo y ataca y deja que las lágrimas y el tiempo limpien la herida para que puedas seguir caminando por ese lugar que te lleva a la salida. Si él decide limpiar su herida en vez de tratar de hacerte daño quizá, con el tiempo, podáis retomar una relación cordial en la que poder acordaros con una sonrisa de lo que habéis vivido juntos y agradeceros el aprendizaje.

    La vida son continuos laberintos Demófila, al final de cada uno hay otro que nos va llevando en nuestro camino de evolución, el día que se terminen los laberintos será porque estamos delante de esa luz de amor infinito y estemos vibrando en otra frecuencia de onda, lejos de nuestro cuerpo físico. No nos peleemos con aquello que nos ayuda a crecer y simplemente, aunque a veces las cosas se pongan tan duras que queramos abandonar, sigamos buscando la salida con ahínco porque en algún lugar, por ahí cerca de nosotros, está.

  6. La salida de un laberinto puede ser una utopia. La utopia es perseguir algo dos pasos y que ese algo se aleje dos pasos igualmente, seguir otros diez pasos y que ese algo se aleje otros tantos… Al final nunca lo alcanzo pero sigo andando y por el camino me encuentro cosas y sus correspondientes senti-mientos.

  7. Si cada vez que doy dos pasos eso se aleja dos pasos y cuando doy diez se aleja diez, suena a que eso que persigo es una proyección de mi mismo (como mi sombra) y que solo lo podré alcanzar si dejo de dar pasos persiguiéndolo fuera y me paro a mirar dentro. Quien sabe…

  8. Tras mucho tiempo atrapada en el laberinto…Hoy por hoy, a cada paso que doy, me paro y pienso…Pues ya había recorrido esos caminos otras veces intentando encontrar una salida sin mirar que la misma, se encuentra en mis adentros.

    Porque sin verme allí dentro, nunca hubiese descubierto que yo sí puedo, de que, aunque me duela, aunque me cueste, aunque deba sortear muchos obstáculos, soy capaz, soy luz, soy fuerza, soy guerrera, soy coraje…Porque lo que más deseo en este mundo es dejar de sufrir, de temer, de ahogarme…de no vivir.
    Porque lo que sí que es una utopía es quedarse de brazos cruzados, esperando que la salida se presente ante tí por arte de magia, eso es vivir ilusionada en la burbuja del autoengaño, acomodada, esperando que por arte de magia la puerta se abra y se siga viviendo la vida como si de un camino de rosas se tratara.

    El laberinto nos ofrece la oportunidad de acumular muchas enseñanzas, muchas pistas que conducen hacia la realidad de un futuro inmediato en el que, estoy segura, de que otro laberinto nos espera, pero esta vez, los que manejaremos los hilos, seremos nosotros mismos…desde la libertad de Ser, de poder, de elegir…desde el verdadero amor.

    Deseo, Quiero y Puedo…
    Y así será.

    Abrazos.

  9. Cuando Peter Pan perdió su sombra, Wendy se la cosió a los pies para que no le abandonara… Tal vez nuestro laberinto consiste a veces en eso y somos como Peter.

    Un beso a todos/as

  10. Yo agradezco a todos los caminos de laberinto, a veces nos lleva a lugares desconocidos y fantastico quizas no con la misma idea que hemos empezado a caminar y buscar, pero estoy segura que en cada camino hay un tesoro escondido.
    es un regalo pasasr por ahi encontrarlo, guardarlo en mi alma y seguir, la vida entera es probar a veces con exitos otras “fracasos” – a esos fracasos por mas absurdo que sena les doy las gracias por enseñarme el camino al exito.

    gracias julieta y antonio
    haceis un trabajo magnifico
    tu blog me hace crecer

  11. amiscamaradas Says: octubre 17, 2009 at 4:47 am

    La vida es un camino o sendero, a veces tranquilo, a veces, incierto, pero camino al fin y al cabo, sobre todo para aquellos que se dejan sentir con libertad, mientras que la vida se convertirá en un laberinto para aquellos que no se concedan el dejar de pensar al menos por un momento.

  12. Hoy me he topado con esta frase, por esas sincronicidades que tiene la vida y pensé que podría dejarla caer por aquí:

    “Sólo se puede ver correctamente con el corazón; lo esencial permanece invisible para el ojo”
    Antoine de Saint-Exupéry, El principito.

    Insisto, el corazón es demasiado sabio como para perderse en laberintos, es nuestra mente controladora y sobreprotectora la que nos hace perdernos entre nosotros mismos.

  13. Precioso comentario Loose, muchas gracias.

    Es eso Lara, aprender a amar nuestra sombra para poder llegar a nuestra esencia de luz.

    Piano, tú muy bien sabes lo enredado que a veces pueden llegar a ser los laberintos y lo que a veces les ayudamos a que nos pierdan. Gracias por tu comentario y, como siempre, te mando mucha luz para que esas teclas vuelvan a sonar con fuerza.

    Amiscamaradas, gracias por tus comentarios y la frase que nos traes, esa es la esencia “ver” con el corazón, ahí no hay laberintos.

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