La Gula

La Gula

Hoy quiero continuar con la Gula, considerado, como la lujuria, un vicio del deseo…. un deseo incontenido de llenarse, de comer y beber hasta llegar a la saciedad… hasta reventar… y mientras tanto, no pensar.
El simbolismo queda claro ya en la primera línea.
Es una necesidad de llenarse… y lo que necesita llenarse es porque está vacío… Y si la comida simboliza el afecto (para el bebé ambos son igual de importantes, ya que de hecho el afecto de la madre es quien garantiza su comida), podemos entender que se trata de llenar vacíos existenciales… vacíos afectivos.

Vacíos qué, debemos comprender, nunca se llenarán con comida, ni con bebida, puesto que poco tienen que ver con ellos.

La gula se convirtió en pecado capital porque implicaba el desperdicio de la comida, estaba relacionado con la envidia y la necesidad de comer aquellos lujos a los que uno no tenía fácil acceso; porque se trataba de comer en exceso, es decir, “mas de lo que el cuerpo necesita”… o porque implicaba estar más pendiente de la comida que de los compañeros comensales.
Por todo eso, y quizás porque eso implicaba “salirse del camino”, la gula pasó a ser uno de los pecados.

Y yo me pregunto, ¿quien no supo leer la carencia? Si hay necesidad, es que hay carencia o desequilibrio…

Así es como lo enfocamos nosotros, que consideramos que vivimos en una sociedad donde la gula (traducida ahora en bulimia) es una gula de afectos… una gula de amor… de cariño, de sentimientos. Una gula que tiene que ver con la soledad, en realidad, con la peor de las soledades posibles: Esa de estar rodeados de gente y sentirnos solo. Vivimos en una sociedad en la que es más fácil que nunca comunicarse con los amigos que están lejos, en otros países… y en cambio, es más difícil que nunca comunicarse con quien duerme en la habitación de al lado… o quizás, en mi misma cama.

La Gula es uno de los pecados que, psicológicamente, por todas sus derivaciones, más me pre-ocupa (de ocupar primero…) puesto que en sí mismo ya se considera pecado, y porque sin duda, es uno de los pecados que más sentimiento de culpa pueden llegar a provocar en quien lo padece, además de suponer un autocastigo para él/ella, puesto que sabe del daño que se está inflingiendo y sabe que la salida no está ahí.

Por tanto, cambiar nuestra relación con la comida pasa por cambiar nuestra relación con los demás. Y cambiar nuestra relación con los demás pasa por reconciliarnos con nosotros mismos. Con nuestra imagen. Con nuestro propio reflejo en el espejo. Pasa por recuperar la esperanza. Por asumir qué, en nuestras relaciones, el que no nos elijan no significa que nos rechacen (de hecho los episodios de bulimia se multiplican después de un desengaño amoroso); por recuperar la armonía, esto es, el temple, la fuerza justa que permita sellar los agujeros del alma por los que se nos va el afecto, que curiosamente, no somos siempre conscientes de recibir.

Y sobretodo, por dejar de buscar fuera lo que está en nosotros.



  1. Anonymous Says: mayo 15, 2009 at 6:19 pm

    Nada Julieta ‘machote’ que no te hacen ni caso con tus Siete Pecados Capitales.
    Y es que cuando uno se cree que esto de los blogs fue creado para engrandecer vanidades… pues al final pasa lo que pasa, ya te lo dije.
    Echo de menos al Principito, le odiáis porque os quita protagonismo en vuestra propia casa. Todo un atropello para vuestro ego. Al menos con él este blog tenía polémica e interés.

    Principitoooo ¡Vuelve!!!!!!!

  2. anónimo 2 Says: mayo 15, 2009 at 6:21 pm

    Principito danos ese enlace para localizarte que dijiste que nos ibas a dar.
    No hay manera de encontrarte en la red.
    Danos alguna señal de vida.

  3. Yo no sufrí nunca, ni sufro, de bulimia, pero sin duda me he sentido muy identificada con tus palabras.
    Desde hace unos años sólo la comida llena los vacíos de mi vida, esa ansiedad que produce el enfrenarse al tiempo carente de contenido; el dejar pasar las horas, esperando el día siguiente.
    Ahora estoy intentando perder ese peso ganado durante estos años, sin embargo, me resulta muy difícil no llenar esos momentos con comida, con esos pequeños picoteos que me superan y me vencen en muchas ocasiones.

    Gracias por tus palabras, Julieta, me han dado mucho sobre lo que pensar.

  4. Qué áspero resulta llenar un vacío que perdura en el tiempo, más aún si ese vacío nos lo proporcionan nuestras propias carencias.
    Tal vez debamos ir caminando despacito entre los dos extremos hasta encontrar la armonía. Reencontrarnos con nuestro Ser, apoyándonos, templándonos, hasta llegar a amarnos. Poquito a poco, aprendiendo, liberándonos, creciendo.
    Darnos cuenta de que la gula nos advierte de nuestra plenitud, de que somos Seres completos, pero nos puede el deseo, la avaricia, la ira, la soberbia, e incluso la envidia,…
    Desear no es necesitar. Los deseos pueden ser infinitos y su función es únicamente desear. Y cuando ésta se agota, genera nuevas urgencias haciéndonos sentir insatisfechos, frustrados,…como si nos faltase la vida.

    Sanar nuestras heridas, tener conciencia plena sobre ellas, su origen y trascendencia para lograr su cicatrización, sin sentimiento de culpa, sin exigencias, sin “peros…”, proyecciones ni miedos. Pues llegamos a un punto en el que permanecemos enganchados totalmente, dependiendo de lo de afuera para llenarnos, absorbiendo su energía para seguir negando la evidencia. Sin mirar en nuestro interior y percatarnos del vacío inmenso que se ha ido forjando en nuestros adentros.

    Os dejo la sinopsis del nuevo libro de Boris Cyrulnik, “Autobiografía de un espantapájaros”.

    LA TENTACIÓN DE VIVIR. “Un día me convertí en espantapájaros. Antes era niño/a, adolescente…una persona, en suma. Andaba por la vida hasta que morí, pero no del todo. […] con el alma de madera…No está mal; al menos un espantapájaros sufre menos que un ser humano, del que es una caricatura. Una noche la vida volvió a mí, primero en forma de sueños, de imágenes, de palabras incompletas, como en una fuente de emociones locas y, sin embargo, más apacibles de lo real absurdo que me había derrumbado. El dolor de vivir….VOLVIÓ A TENTARME”…

  5. ¿Cómo se puede llenar el vacio del alma con comida?, el alma se alimenta del amor, el cuerpo ¿de qué se alimenta?, de lo terrenal y superficial, el amor no llega al cuerpo, al cuerpo lo cubre la envidía, la reina de todos los pecados capitales.
    ¿Todos son vicios?, los vicios vencen al cuerpo, el alma es inmortal, y como tal, no se deja llevar por las cosas que la tierra nos da, el cuerpo volverá a su tierra, a su destino final, el alma lo sobrevivirá, y llegará hasta el supremo hacedor, y sus vicios a sus plantas pondrá, pidiendo perdón para ella, y para el cuerpo que la envolvió y que en los vicios cayó.
    El vicio si con gracía es, se perdona por los demás, sólo hay que entender que el vicio nunca hará bien ni al cuerpo ni al alma, por fortuna, lo entendemos, y tratamos de llegar al final, sin que el vicio nos logre ganar.
    El alma nunca se alimentará de la comida, jamás, se alimentará del amor que los demás nos da, y del que ella por si misma pueda regalar, sin avaricias ni envidias, no conoce los pecados, no llegarán hasta ella, el alma es inmortal y, como tal, limpia al cielo volará.
    La gula, sí, nos llena el estomago y al cuerpo da algunos kilos de más, la bulimia, los romanos la practicaban, para volver a comer, no es un vicio actual, nos viene de muy atrás, en la actualidad, son las famosas y bellas, las que imponen el patrón de ellas, y nosotros, las seguimos cual si fueramos su espejo, pero nunca conseguimos tener el cuerpo que su alma envuelve, porque los kilos de más, que nos regala la comida excesiva, no son nunca faciles de quitar.
    Hay que mirarse al espejo, y al ver nuestra imagen en él, bendecirnos por lo que tenemos, apreciarlo y contemplarlo, porque nosotros no dependemos de nadie, nuestro cuerpo es nuestro cuerpo, y lo aceptamos con donaire, con alegría e ilusión, es para toda la vida, aunque vaya envejeciendo, siempre nos acompañará, hasta el final, en que el alma volará y el cuerpo hacía la tierra partirá.
    Si miramos el espejo, en nuestros ojos, veremos reflejados nuestro cuerpo, pero nuestra alma jamás en el espejo se verá, ella pasa de vanidades, de engalarse, ya es bella, da a los ojos la alegría que ella lleva, para todos los días, meses y años, y hasta el final.
    Espero con alegría el próximo pecado capital, aquí estaremos todos, comentaremos, y la envidía nos nos llegará del otro, no sentimos este vicio, tan español y tan famoso, porque sabemos que sin ellas, todos estaremos hermosos.
    Un abrazo para todos.
    Loose, ¡qué bonito escribes!.
    Demofila.

  6. Anonymous Says: mayo 16, 2009 at 10:51 pm

    Durante años, lo único que me hizo “feliz” fue el control del peso, levantarme y observar en la báscula el número que me había propuesto como objetivo, se convertía en mi mayor logro diario. Experimentaba el máximo placer cuando lo conseguía, era lo único controlable, lo demás se me escapaba…

    Después de varias pérdidas importantes, y mi consiguiente incapacidad para digerirlas, viví en un perpetuo infierno, ingería muy poca cantidad de alimentos, y procuraba que no permanecieran en mi cuerpo demasiado tiempo. En definitiva, dejaba de comer con el firme propósito de dejar de vivir…de abandonar mi alma por completo.
    Además, tenía junto a mí a alguien cuyo principal objetivo consistía en empequeñecerme, en minar mi poca autoestima (si es que quedaba algún resquicio de ella). Únicamente se sentía bien cuando me hacía sentir mal. Realmente, ambos teníamos un gran número de carencias y habíamos creado nuestra burbuja particular en la que vivíamos necesitándonos (craso error el de necesitar a algo o a alguien para vivir).

    Pero, gracias a todo ello, me he convertido en la persona que hoy soy, un ser humano feliz con mayúsculas, que ha sabido salir del pozo oscuro donde se encontraba. Escribo todo esto removiendo entre mis entrañas, con la idea de ayudar a quien pueda encontrarse en la misma situación y transmitirle el mensaje de que es posible salir de ésa espiral con fuerza, ganas y, por supuesto, buscando la luz necesaria para alcanzar la gloria…

    Estoy muy de acuerdo contigo Demófila cuando dices que Loose escribe como los ángeles…

  7. Anónimo, hola, me alegro que te hayas expresado sobre esta entrada, si te desahogas, como has hecho, te sentirás mejor.
    La autoestima es lo más grande que tenemos, no debemos perderla por nada ni por nadie. ¿El cuerpo?, cuidarlo, pero no obsesionarse con el peso, los años pasan, y no en vano, se notan. Debemos procurar mantenernos lo mejor posible, pero sin exagerar.
    Ya veo que has estado maltratado psicológicamente por otra persona, no merece la pena dejar de comer y de vivir por una persona que, considero, que no lo merece.
    Tu vales, no te dejes manipular, tu vida es tu vida, y es tuya, nunca de otra persona.
    Espero que ya estes repuesto de todo lo que has dicho que tenías,
    la vida es alegría, luz y amor.
    Un saludo cariñoso.
    Demofila.
    Cuidáte, y vive el presente.

  8. Anonymous Says: mayo 17, 2009 at 9:40 am

    Hola a todos/as,

    quisiera hacerle una puntualizacón a Demófila. Dice que la bulimia es un vicio que no es actual, sino que es heredado de los romanos. Querida Demófila, te aclararé que los romanos practicaban vacanales en las que por pura diversión comian hasta la saciedad y luego hacian uso del “vomitorium” para así “hacer hueco” y seguir comiendo, además, también practicaban orgías descomunales… en fin, GULA sin mesura, y sin sentido. Por desgracia, actualmente existe una enfermedad, que no vicio, que ha adquirido el nombre de los romanos, se llama BULIMIA y consiste en personas que tenememos unas carencias afectivas muy profundas, generalmente están relacionadas con los afectos más básicos, (y no tiene que ver con envidias como se ha apuntado, más bien es con una cuestión de falta autoestima) que son los que generan un vacio más profundo y con unas necesidades muy intensas de cubrir, es por eso que normalmente (y falsamente) tratamos de llenarlo con comida, bebida, etc.. Como tú bien preguntas ¿cómo se puede llenar el vacío del alma con comida?, el alma se alimenta con amor. Pues bien Demófila, de eso se trata esta enfermedad PSICOLÓGICA llamada BULIMIA de personas que tenemos un vacío muy intenso en el alma y falsamente tratamos de llenarlo con comida… etc, y como observarás aunque podemos ser personas con un nivel de inteligencia aceptable y podemos llegar a entender lo que nos pasa no podemos evitar con tanta facilidad SENTIR lo que sentimos (precisamente en eso consiste esta puñetera enfermedad), así que desde el respeto, me gustaría pedirte tanto a ti como a todas las personas que participan en este blog, que hay que tener cuidado con lo que se dice cuando se desconoce un tema, en ese caso es mejor no opinar y dejar que opinen o cuenten sus experiencias los que si lo conocen en primera persona para así evitar hacernos daño entre nosotros (se que esa no es tu intención, pero a a veces por desconocimiento podemos llegar a hacer más del que nos imaginamos)
    Disculpame, si alguno de mis comentarios te pueda herir, pero este tema me toca muy de lleno y lo conozco en profundidad y estoy cansada de que se hable tanto del desconocimiento. De todas formas te diré, querida Demófila, que entiendo que esta enfermedad es muy complicada de entender, a veces incluso, por propios especialistas de salud mental.

    Saludos. Carla.

  9. En primer lugar quería dar las gracias a todos por vuestros comentarios. Con vuestras experiencias y opiniones enriquecéis siempre el texto original.

    El objetivo de esta “serie”, es buscar la relación existente entre el concepto de pecado (sirviiéndonos para ello de los siete pecados paradigmáticos) y buscar su analogía o equivalente en el campo de la psicología, y a partir de ahí, una vez identificado, tratar de construir un puente que nos permita su resolución…

    Así, en el caso de la pereza, al mismo tiempo que una pereza crónica puede remitirnos a la depresión, una pereza puntual y elegida puede ser muy interesante como “ese tiempo para nosotros” desde el cual ordenar ciertos asuntos personales…

    Con respecto a la gula, hemos elegido esa parte de la gula que tiene que ver con el comer sin control… que engancha con ese comer compulsivo bulímico que pretende, siempre inconscientemente, llenar carencias que son siempre de orden afectivo.
    Una cosa es el hambre (necesidad biológica) y otra es el apetito, que no necesariamente responde a la sensación biológica del hambre.

    El objetivo es identificar esas carencias, y como bien explican Carla, mc o el último anónimo, son afectivas y trataban de llenarse de lo que estaba fuera… cuando la manera de empezar es recordar lo que ya se tiene, esto es, lo que ya se es, como recuerda Loose con tanta delicadeza.

    Demófila entiende bien cuando dice que tenemos que apreciar nuestro cuerpo y respetarlo, pero si es cierto que hay que tener cuidados con las palabras vicios o maltrato, ya que son dos conceptos delicadísimos. El primero por su connotación católica y el segundo por todas las implicaciones psicológicas y sociales que tiene…
    Salir de un maltrato es, probablemente una de las tareas mas díficiles a las que nos podemos llegar a enfrentar… y es que, precisamente por eso son maltratos.

    Un abrazo a todas/os.

  10. Anonymous Says: mayo 17, 2009 at 11:01 am

    Hablo en serio Antonio,

    Si conoces el mail del Principito o alguna manera de localizarle te ruego que me lo des. Tengo que hablar con él de un asunto que me interesa bastante y que él trata.
    En serio te lo agradeceré mucho.

  11. Efectivamente, como dices, Avatar,en el caso de la Pereza que yo traslado a la Gula, desde una Gula puntual y elegida se puede llegar al placer y al goce de “vivir”, en cambio, desde una Gula crónica del alma, te puedes llegar a ver inmerso en una aboragine de sentimientos negativos que son incompatibles con el buenvivir; no solo porque está muy internalizado, sino porque también hay mucho desconocimiento e incomprensión externa, e incluso y no se si con este comentario puedo ayudar a los profesionales que comparten tu profesión, y es que la sensación que se tiene a veces, es que no se nos entiende. A mi me han llegado a decir mecanicamente, “tienes que hacer esto…, no tienes que hacer lo otro…” Y cuando salgo de consulta mi sensación es: lo que me has dicho, yo lo sé, pero mi problema es que no se como hacerlo. En otros casos afortunadamente no ha sido así, y he podido llegar a alcanzar a ver alguna pincelada de lo compleja que es esta enfermedad y de las leyendas urbanas que sobre ella hay en esta sociedad.
    Pediros mil perdones a todos/as por esta charla, pero quizá para mi sea un buen canal de desahogo.

    Carla.

  12. Me sumo al agradecimiento de Julieta a todos vuestros comentarios porque aportan mucho y pueden ser muy útiles a las personas que aquí entran con la inquietud de mejorar sus vidas y acercarse más a ese estado de equilibrio, plenitud y felicidad que a veces es tan difícil de alcanzar.

    Carla, desde el equipo de Avatar siempre tomamos la enfermedad como un intento que hace el cuerpo, en este caso la mente, de adaptarse a las difíciles circunstancias por las que atraviesa. Aunque a veces el remedio es peor que la enfermedad, respetamos al síntoma porque de alguna manera busca dar un equilibrio a la carencia o daño emocional al que se enfrenta. El objetivo de una psicoterapia es poder lograr lo mismo de maneras más adaptadas a los recursos de la persona y con menos efectos nocivos que los que tiene la enfermedad. Por eso mostramos siempre el máximo respeto por el sufrimiento humano y los recursos aplicados para tratar de paliar ese sufrimiento. Creemos que si somos capaces de encontrar los recursos internos y llenar el vacío los síntomas desaparecerán solos porque ya no será necesario llenar ningún vacío. Así que, como verás, estamos 100% de acuerdo contigo y espero que nunca “acusemos” a un paciente de no intentar mejorar o de no “hacer o no hacer” lo que sea. Los estudios neurológicos no llevan a la conclusión de que la emoción decide y la razón justifica, así que cuando el cerebro emocional detecta un peligro (y el vacío interior sin duda lo es) toma el control y trata de solucionarlo con sus primitivos mecanismos sin que la razón pueda hacer nada, por eso la enfermedad mental parece a veces tan irracional. Demos seguridad al cerebro emocional y retomaremos la dirección más racional y adaptada al hoy de nuestras vidas.

    Gracias por la valentía de recordarnos en primera persona todo esto.

  13. Anónimo que busca a Principito, lamento no poder facilitarte lo que me pides por varias razones:

    – jamás daremos datos de nadie que participe en este blog a un tercero, tenemos un serio compromiso con la confidencialidad. Si además el que pide datos es anónimo y desconocido para nosotros pues con más motivo, espero que lo entiendas.
    – no conozco a principito. Si tú sabes que temas trata ya le conoces mucho más que yo y supongo que tendrás otras vías mejores de encontrarle que aquí.

    Aprovecho para recordar a todos los que participáis aquí que desde Avatar Psicólogos no nos responsabilizamos de los comentarios ni las personas que participan en este espacio ya que es un blog abierto y recomendamos tener especial cuidado al dar datos personales o crear relaciones a partir de este blog.

    Muchas gracias.

  14. Hola a todos, anoche pensé contestar a los últimos comentarios de Carla y Avatar psicológos, pero reflexioné, los hubiese contestado con mucha agresividad, ahora, después de reflexionar un día sobre todo lo leido, quiero expresar mi opinión y lo que siento sobre todo esto.
    Carla, yo escribí:”El alma nunca se alimentará de la comida, jamás, se alimentará del amor que los demás nos da, y del que ella por si misma pueda regalar,…. La gula,la bulimia, los romanos la practicaban, para volver a comer,…”.
    Creo que llevas razón al decir que una carencia se trata de llenar comiendo, yo he pasado muchas carencias, tú no me has leído anteriormente, he hecho comentarios muy fuertes y desgarradores, vuelve atrás y los lees, verás si te comprendo o no. Yo he tratado de llenar mis carencias comprando compulsivamente, me he dado cuenta de que esto no llena mis vacios, aunque un poco tarde, ahora, ya repuesta, o casi, confío en que esto sea definitivo, estoy tratando de llenar esos vacios con el amor que me rodea y el que y pueda dar por mi parte, creo que eso es lo que llena los vacios del alma, ve a mi blog, lee mi última entrada “El dolor del alma”, es una realidad lo que escribo, creo que lo he sentido, al menos lo veo así, y me lo han confirmado muchas opiniones. Te comprendo y te apoyo, y desearía que consiguieras llenar tus vacios como yo he llenado los mios, con el amor de los demás y con el que tú puedas dar.
    Avatar, Carla dice:”cuyo principal objetivo consistía en empequeñecerme, en minar mi poca autoestima (si es que quedaba algún resquicio de ella). Únicamente se sentía bien cuando me hacía sentir mal. Realmente, ambos teníamos un gran número de carencias y habíamos creado nuestra burbuja particular en la que vivíamos necesitándonos (craso error el de necesitar a algo o a alguien para vivir)”.
    ¿Cómo se llama esto, si no maltrato, palabra dura, desde luego, puede ser ¿acoso?, yo también sé de eso, por desgracia sé de casi todo lo que ataca al alma, lo he sentido desde mi infancia, y, en mi pasada enfermedad, con grandes vacios en el alma y fuertes dolores en el cuerpo, he acosado o maltratado, ¿importa como se defina?, al fin y al cabo es lo mismo. He sembrado la tristeza a mi alrededor, el dolor del alma, el que he vivido, todos los mios han sufrido por mi.
    Ahora, felizmente, creo que con mucho esfuerzo y una gran ayuda de mi familia y mis médicos, todos en general, he llenado mis vacios, no con compras, sino con amor, y he dejado de hacer infelices a los demás, he comprendido que la vida es breve, muy breve, y hay que vivirla, con los nuestros, con amor, dando y recibiendo, y, al fin, es como si hubiese vuelto a nacer en otra dimensión, fuera de mi vida, como si la viera desde fuera, porque, aunque parezca mentira, tengo paz y felicidad en mi alma y mi corazón, ¡voy a vivir la vida lo mejor que pueda!, creo que lo merezco después de todo lo pasado, aunque, lo pasado, pasado está.
    Un abrazo a todos, os quiero de veras, con amor.
    Demofila.

  15. Hola Demófila no sabes lo que me ha gustado tu último comentario, sobre todo por dos cosas que para mi son importantes. Una que hayas traspasado (como al lobo) el impulso de la agresividad y hayas comprobado como una vez pasado se vuelve al amor. Lo segundo es ver lo profundo de tus reflexiones y ver en el estado en el que te encuentras, estoy 100% contigo en que es momento de vivir, de VIVIR con mayúsculas con todo eso que el duro pasado nos ha aportado.
    Espero y deseo que así siga siendo.
    Un abrazo

  16. Anonymous Says: junio 13, 2009 at 7:30 am

    uau uaua me identifique con lo de la “gula”ok mi pregunta es como hago en si para sabe que afecto vacio debo llenar,me simpatizo este escrito

  17. Genial los comentarios sobre este trastorno, me ayudaron mucho a entender a una persona cercana que al parecer lo padece. Confieso que no sabia lo profundo que puede ser el hacho de comer en exceso, es mucho mas que eso. Gracias.

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