La Envidia

La Envidia

Si escribir sobre la soberbia era complicado, hacerlo sobre la envidia es delicado.
Probablemente la envidia sea, de todos los pecados capitales, el más popular… el que a todos nos toca, o quizás, nos roza.

Vivimos en una sociedad en la que la comparación con el otro es un continuo. Estamos continuamente buscándonos a nosotros mismos mirándonos en el otro, atribuyéndole, además, muchas más virtudes y riquezas de las que probablemente posea.

La envidia se refiere a ese sentimiento que en unas personas se manifiesta como tristeza, en otros como rabia, en muchos como frustración por un “algo” que el otro tiene y que el “yo” siente no poseer. Lo que convierte a la envidia en algo tan popular es que ese “algo” se materializa de muchas maneras: algo físico (la estatura, el peso, las facciones… ) ; algo material (el dinero, la casa, el trabajo… ) o algo más existencial o metafísico (los valores, sus habilidades, su talento… etc…) por lo que sus manifestaciones son muy polifacéticas.
Otra de las cosas que complica tanto la envidia, es la gran ambivalencia emocional que hay dentro de ella, puesto que en ella se combinan la admiración por el otro y el deseo de ser cómo él/ella así como la frustración por no serlo.

Podemos considerar la envidia un motor conductual no siempre en la dirección correcta, puesto que en muchas ocasiones la envidia, en vez de dirigirse al “desarrollo” o la consecución que aquello que se desea, se centra en despreciar al envidiado.
Hace mucho tiempo aprendí que en todo reproche existe una proyección. Eso quiere decir que en muchas ocasiones, cuando alguien nos critica sin construir, si no con el objetivo de destruirnos o dejarnos en ridículo; cuando alguien nos desprecia en público, cuando alguien se dedica a valorar más lo que no tenemos o lo que no hemos conseguido que lo que tenemos (y que es al mismo tiempo lo que nos caracteriza…) nos está contando, en sus críticas, en sus desprecios, en sus ironías… sus propias carencias.

Es por eso, como nos pasaba con el soberbio, que identificar las proyecciones nos sirve como una buena forma de identificar a una persona envidiosa.
Pero las virtudes poderosas de este pecado se despliegan cuando reconocemos que somos nosotros los que sentimos envidia: De nuevo toca ser honestos..

No es la primera vez en esta personal serie sobre los pecados capitales que reivindicamos el papel de la honestidad como vehículo de crecimiento. La honestidad para nosotros es ser sinceros con nosotros mismos. Aunque se asocia a la coherencia personal prefiero destacar la parte de sinceridad de la honestidad (muchas veces se puede ser muy coherente en la deshonestidad, no? o ser coherente en la mentira… aunque haga falta muy buena memoria para ello…) Se reivindica, entonces, una relación de respeto con uno mismo.

Así que siendo honestos, reconociéndonos envidiosos, podemos encontrar una vía de crecimiento sin parangón. La parte honesta de la envidia significa colocarnos delante de un espejo que nos muestra aquello que querríamos conseguir.. que deseáriamos desarrollar. Del mismo modo que cuando nos enamoramos estamos proyectando (y al fin y al cabo nos enamoramos de valores, de aptitudes, de sentimientos que están en nosotros, en latencia o en potencia) cuando envidiamos se nos está señalando que es lo que nos falta.. cual es nuestra carencia.. y cómo desarrollarla. El creer en algo es el primer paso para crearlo.

Y aunque asumo que quizás estamos siendo generosos con algunos tipos de envidias, puesto que la envidia puede ser atrozmente destructiva, creemos que no se puede ignorar esta parte constructiva de la envidia… y que nos permite resolver esa que a veces llamamos “envidia sana”.. aunque, ¿qué queremos decir en realidad cuando decimos “envidia sana”? ¿Existe la envidia sana? Si implica alegrarse de verdad por el otro es sana, pero entonces, no es envidia, puesto que la envidia se caracteriza, como decíamos en las primeras líneas, por la sensación de tristeza y frustración cuando los demás poseen algo de lo que el yo carece.

Decía François de la Rochefoucauld que la envidia dura siempre más que la dicha de aquello que se envidia… Por tanto, dediquémonos a potenciar esa dicha.. aunque para ello hayamos deseado lo ajeno.. un poquito…



  1. DEMOFILA Says: mayo 26, 2009 at 8:47 pm

    ¿Qué es la envidia realmente?, apreciamos más lo que tienen los demás que lo que tenemos nosotros. Para nosotros, lo nuestro no tiene valor, no se lo damos, nos gusta alcanzar lo que no tenemos, pero, ¿eso es envidia?.
    ¿Es envidia desear la felicidad que no tenemos?, no, eso es deseo de mejorar nuestras vidas, las cosas eteréas no se tocan, pero se perciben, lo que pretendemos con nuestro sentir es esa felicidad que algunas veces se nos niega por la vida. Si esto lo calificamos de envidia, si desear ser feliz es envidia, ¡bendita envidia, que no da esos deseos!, deseos de superarnos, de llegar a ser feliz y de vivir la vida con alegría, la alegría de vivir, se podría llamar.
    Las cosas materiales se pueden envidiar, pero, si no las puedes tener ¿para qué?, lo que tenemos realmente es lo que debemos disfrutar, todo, con toda nuestra intensidad.
    Yo creo que nunca he sentido envidia, quizás tenga más de lo que necesito, quizás eso me haya ayudado a no tenerla, pero ese pecado capital no ha tocado mi alma, no he envidiado ni el dinero, ni los lujos, no me seducen, nunca lo han hecho, menos ahora, con el pasar de los años mi alma se ha curtido, le doy a las cosas el valor que realmente tienen, y creo que valen más la dignidad y la integridad que todo el dinero del mundo.
    Sí, realmente dura más la envidia que aquello que deseas, porque las cosas materiales no son eternas.
    Un abrazo, sin envidia y sin agresividad.
    Demofila

  2. La envidia es la principal causante del acoso laboral o mobbig. Cuando la primera vez me lo dijeron me sonó sorprendente, pero después de haberlo superado psicológicamente estoy completamente segura que la principal causa del acoso es la envidia.

    Y aunque el acoso es un delito muchas veces solo se puede superar psicológicamente porque no existe concienciación social para que una denuncia progrese. Los acosadores no entienden la democracia ni lo que es el respeto a las personas por encontrarse en niveles inferiores de moralidad……

    Un abrazo de una ciudadan@ de Marbella.

  3. Cuenta la leyenda que Loosita se encontró con Loose y la empezó a perseguir. Ésta huía con miedo de la primera, pero Loosita nunca pensó en desistir. Huyó un día y Loosita no abandonó. Dos días y seguía tras ella. En el tercer día, ya sin fuerzas, Loose paró y le dijo a Loosita:
    – ¿Puedo hacerte unas preguntas?
    -No acostumbro a hacerlo; pero como te voy a derrotar, pregunta. Dijo Loosita con mucha seguridad.
    – ¿Te pertenezco?
    – No.
    – ¿Te hice algún daño?
    – No.
    – Entonces, ¿por qué me quieres derrotar?
    -Porque cada vez que me cruzo contigo, no soporto que seas capaz de volar en libertad.
    -¿Podríamos llegar a un acuerdo?
    – Tal vez…
    – Te demostraré que tú también puedes hacerlo, que sólo es cuestión de canalizar bien la energía. Estoy segura de que nunca lo has hecho con mala intención, simplemente te separaste de mi vera, atrapada en una autoestima deficiente…por pensamientos de inseguridad y frustración. Pero quisiera que recordaras siempre que tú eres yo. Por tanto estamos en igualdad de condiciones para poder mirarnos con buenos ojos y apoyarnos, yo en tí y tú en mí para, así, estar preparadas para poder volar siempre juntas las dos.

  4. Anonymous Says: mayo 28, 2009 at 3:11 pm

    ¡Que bonito, Losse!
    Yo también tengo una leyenda parecida. Perdona por la curiosidad…¿aprendió a volar Loosita?, ¿recuperó la tranquilidad Loosse?
    Gracias

  5. Lo verdaderamente importante no es el hecho de aprender y emprender el vuelo, sino MANTENERLO.
    A partir de entonces, lo demás va llegando, poco a poco…

    Abrazos.

  6. Todos los pecados de esta serie tienen algo en común, son conductas normales si se hacen desde el equilibrio, se convierten en mecanismos de defensa desadaptados cuando se desequilibran, o más bien por eso, porque están desequilibrados nos damos cuenta de que existe algún tipo de carencia debajo.

    Así pasa con la envidia, pecado absurdo porque todos tenemos dentro todas las cualidades, aquello que envidiamos de los demás son características que tenemos dentro que no hemos desarrollado y esa sensación es la señal que nos indica que debemos ponernos a trabajar para desarrollarla. Pero cuando no tenemos la seguridad en nosotros mismos no nos podemos imaginar que podemos hacerlo y una señal positiva se convierte entonces en un peligro al que respondemos con agresividad. No hay una persona inundada por la envidia que no se sienta insegura, igual que veremos en el próximo pecado, la ira.

    Así que como bien indica Julieta seamos honestos para que al descubrir la envidia en nosotros en vez de castigarnos o regañarnos nos demos cuenta de eso de nosotros mismos que está luchando por ser expresado y podamos, como nos narra loose en su precioso cuento, dejarlo volar y ser libre.

    Me cuesta imaginar algo peor que “vivir” esta preciosa vida agrediendo a los demás como forma de evitar mi propia inseguridad, así que a las personas envidiosas, incluso aquellas que nos agreden por ello o nos hacen mobing, deberíamos darles un extra de amor para ayudarles a superar esa inseguridad que les lleva a agredir fuera lo que no son capaces de encontrar dentro.

  7. Anonymous Says: mayo 29, 2009 at 3:50 pm

    Gracias Avatar por todo los que haces. Tu comentario me hace pensar, como siempre.

    Hoy dia se nos repite hasta la saciedad que hemos de conseguir el exito(profesional y personal) en nuestra vida. Dejando al margen la busqueda del exito profesional (en el que pueden haber otras connotaciones menos espirituales como el reconocimiento social o el deseo de ganar mas y mas dinero) y centrandonos en el personal, se me ocurre lo siguiente.
    Vemos personas que han sabido encontrarle el jugo a la vida, que saben vivir. El hecho de buscar el crecimiento personal, como creo que intentamos todos y consiguen solo algunos pocos, ¿es una forma de superar la envidia que nos provocan estas personas? o ¿es una busqueda que experimentamos como algo inherente a nuestro proceso de crecimiento iniciado con el nacimiento, a nuestra busqueda de la LUZ? ¿para algo estaremos aqui ¿no?.
    Un abrazo a todos. GRACIAS
    PD: Perdonad la falta de tildes en el texto, no me funciona bien el teclado.

  8. Anónimo, he leido tu pregunta, creo que se la haces a Avatar, pero bueno, te voy a escribir lo que pienso.
    Yo creo que estamos aquí para vivir, el éxito profesional lo debemos buscar por nosotros mismos, entiendo, al menos yo, que no es envidia querer llegar a ser más perfectos en todas las cosas que hacemos.
    Si aprovechamos y desarrollamos todas nuestras posibilidades, que son muchas, encontraremos lo que busquemos, la envidia se siente por cosas banales, como el aspecto físico, la elegancia, el glamour, pero esos cosas no son importantes, los importantes somos nosotros, debemos superarnos y alcanzar lo que nos propongamos, y, seguro que lo lograremos.
    Yo ahora mismo, estoy un poco caida, no tengo envidia, no sé lo que es eso, pero sí pena por mí misma, llevo tiempo con problemas, y parece que no se acaban nunca, verás, soy muy parlanchina, según dicen una buena oradora, y ahora practicamente no hablo, ni en privado ni en público, no se me entiende, es un problema de la boca, pero bueno, pasará, pero hasta que pase pienso que voy a seguir sintiendo esta impotencia y tristeza por mí misma, el tiempo dirá.
    Lucha por tu perfección, yo lucharé por superar este problema, y creo, que con fuerza de voluntad, lo lograremos los dos.
    Buena suerte en tu vida.
    Demofila.

  9. Besos a todos, estoy triste, pero os quiero.

  10. La envidia puede destrozar a una persona, sobre todo aquien le tiene envidia, es parte de una maldad lejos de la bondad

  11. Anonymous Says: mayo 31, 2009 at 8:47 pm

    Muchas gracias, Demofila.
    Seguro que seras capaz de salir de esta etapa en la que te encuentras y ademas mucho mas fuerte.
    Un abrazo y animo.

  12. Anónimo, yo ya estoy un poco mejor, estoy saliendo de mi tristeza, aunque mi problema no ha terminado todavía, terminará, como todo termina en la vida, nosotros somos los que debemos ayudar a llegar al final fuertes, sin envidia, la envidia es ira hacia los demás, no debemos descargar nuestra ira en nadie, la envidia hace más daño al que la siente que a la persona o cosa que la provoca, nos come por dentro, como si fuera un gusano, va penetrándose en nuestro corazón, pero nuestra alma nos defenderá de ella, es alma siente mejor las cosas, sabe lo que es importante y lo que no lo es.
    Como dice el piano huerfáno, la envida está muy lejos de la bondad, no deja cábida para otro sentimiento, quiere todo para ella, y por eso nos sentimos tan mal cuando sentimos envidia no podemos alcanzar lo que envidiamos y nos agustiamos.
    Mirate al espejo, examinate, y verás que estás contento contigo mismo. Reflexiona, examinate por dentro, y, una vez que te veas por dentro y por fuera, comprobarás que no debes sentir envidia ni a nada ni a nadie, porque te verás perfecto, porque cada persona es única, tiene atributos que otras no tienen, y con los que tengamos tenemos que llenar nuestras vidas, sin pensar en cosas que no poseemos, y no podremos poseer nunca. Somos seres imperfectos, y de nosotros depende alcanzar la perfección, y, así, nunca llegaremos a sentir envidia, encontrándonos contentos con nosotros mismos.
    De verdad, no es díficil de conseguir, a mí me ha costado, pero creo que lo he conseguido.
    Suerte Anónimo, Un abrazo de verdad, Demofia.

  13. Estimado/a anónimo, es importante diferenciar el tener un modelo del sentir envidia. tener cerca personas que han conseguido ese anhelado por todos crecimiento personal nos puede servir como aliciente y aprendizaje para conseguirlo nosotros mismos. La PNL trabaja mucho con el modelado, si alguien puede hacerlo… ¡tú también! es el postulado así que uno de los ejercicios es precisamente leer la biografía de alguien a quien admires para aprender la forma que ha tenido de llegar a conseguir eso que tú deseas y poder aclarar el camino. En este caso hay admiración y no envidia porque esta última tiene un componente de malestar cuando la admiración tiene un componente de bienestar.

    Estoy contigo que estamos aqui para seguir el camino de desarrollo o crecimiento que nos lleve a la luz, es una metáfora, pero siento que de alguna manera es exactamente así.

    Demófila, el día que encuentres la luz dentro la tristeza saldrá de ti despavorida, y yo confio en que lo logres.

    Piano, no se si te he entendido bien, pero yo creo que la envidia destroza a quien la siente, la persona que es envidiada puede recibir agresiones pero la que envidia no tiene poder para destruir, más bien se destruye a si misma.

  14. La luz se aleja y se acerca, aún no ha terminado todo, queda una parte del camino, el tunel es demasiado largo, veo la luz, pero muy lejos, la tristeza, también se acerca y se aleja, puede, que como dices, algún día esa tristeza huya despavorida, pero no lo veo llegar, llegará seguro, ya he recuperado gran parte de mí misma, gracias a tu ayuda,y cuento con ella para lo que queda por andar.
    Un fuerte abrazo, Demofila, por ahora, la calladita.

  15. Gracias por este espacio!, aún no he avanzado por todos sus caminos, pero me ha resultado de gran utilidad, os invito a conocer sobre el tema que me ocupa: “la envidia en el chat”, donde se dan situaciones apabullantes: Sala de Política Nacional 1 de Yahoo, me encantaría observen las reacciones de sus participantes y podamos debatir acerca de la condición humana en esta nueva manera de comunicarnos, en esta nueva sociedad virtual llamada Chat, tengo un Blog al respecto.- Gracias nuevamente y espero encontrarles pronto.

  16. Envidia = Entristecerse por el bienestar de alguien… y alegrarse por su malestar…!!!

    El envidioso no quiere lo q tú tienes… quiere que lo pierdas aunque él no lo consiga…!!!

    Es una sensación malzana donde no veo algo enteramente positivo… ya que si la envidia fuera bueno… no acabaria el otro en desgracia…!!!

    Lo q te refieres de la admiración puede ser celos…pues quieres lo q el otro tiene… en cambio envidia, quieres que el otro lo pierda aunque tú nunca lo tengas…!!!

  17. Anonymous Says: marzo 15, 2012 at 1:50 am

    kiero saber si lo ke siento es envidia….y como dejar de sentirlo.no me considero inferior a nadie y menos a la persona en cuestion.. yo soy mas joven, tengo mejor carro mejor casa, mejor esposo y soy profesionista……pero tengo una amiga a la cual yo keria mucho y ultimamente siento mucho coraje a hacia ella, por que,, aun ke le es infiel a su esposo el la adora, y la persona con la que engaña a su marido tambien la kiere, y hay otra persona que esta interesada en ella,,, yo no envidio ke tenga varios hombres por ke no es algo ke yo desee, peroo me da coraje no se por ke ver como engaña a tanta gente y todos la kieren y piensan ke es buena e inocente…pero ultimadamente ese es problema de ella,,, a mi no me debe interesar, entonces por ke me da tanto coraje,,, y kisiera ke todos se enteraran de como es realmente, pero no puede hacer nada y eso me mata.. no kiero sentirme asi ke hagpppp

  18. Anonymous Says: abril 5, 2014 at 12:38 pm

    a ti naty te tienen mucha pero mucha envidia lo siento yo solo amo a mis padres hermano y he cortado con todo tipo de roces con gente negativa mala vibra envidiosa soy naty neira defiendo a mi padre hasta mi muerte y a mi madre igual

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