Hoy estoy de bajón

Hoy estoy de bajón. No me apetece levantarme de la cama, ni tampoco seguir en ella sin dormir, no me apetece nada, sólo olvidarme, dormir, escapar, salir.

Hoy estoy de bajón, es una nueva mañana y yo quiero que sea simplemente ayer, bueno no tampoco, quizá antes de ayer, o hace un año o… quiero estar como antes, aunque una vocecita me diga que ese antes me ha traído hasta este hoy en el que… estoy de bajón.

Doy un vuelta, trato de acallar a esa voz que sale de algún lugar dentro de mi que me martillea con opciones… salir a correr por la mañana, meditar, ducharme y salir a desayunar, trabajar… ¡pero no entiende esa voz que no me apetece nada! Y no me digas que me anime, no me digas nada porque hoy no quiero escuchar, sólo quiero que esa voz que grita que todo es una mierda suene más alta que la maldita voz que me recuerda las opciones que tengo, de ahogar esa consciencia de que el día está en mis manos y lo puedo cambiar, disfrutar, suprimir la sensación de saber quien soy de verdad, porque llegar hoy hasta mi es difícil y… ¡hoy estoy de bajón!

Y entiendo las causas pero me da igual, quizá no he dormido suficiente o quizá demasiado, o hay un cambio de presión atmosférica, o llevo demasiado tiempo traicionando mis valores o hay un cambio hormonal o… me da igual… ¡hoy quiero estar de bajón!

Aunque esa maldita voz sigue colando sus ideas en mi cabeza, si siempre hago lo mismo siempre obtendré el mismo resultado, está bien estar hoy de bajón pero si me contagia el día posterior y el posterior será depresión… lo que más me molesta es que se empeñe en recordarme quien soy y que este no soy yo. Y si no soy yo ¿cómo no voy a estar de bajón? ¿Y quiero ser yo? pero eso es un esfuerzo y no tengo ganas… estoy de bajón… ¿Esfuerzo o bajón? ¿Esfuerzo o bajón?

Me levanto… me lavo la cara… me miro al espejo, profundo a los ojos y decido ser yo…

Me quedo en la cama, me quejo, me convenzo de que no puedo, es culpa de la vida o culpo a mi yo de no ser yo…

Es sólo una elección. Sólo una elección y… yo estoy/estaba de bajón…



  1. Mariposamonarca Says: septiembre 20, 2011 at 8:37 pm

    La elección que tomé en el pasado no existía, porque no había elección. Pasar por una depresión no es una elección. Levantarte de la cama no entraba dentro de mi mente, de mi no Ser. No era yo. No existía yo. No existía amor en mi pareja para mí. No existía belleza en mí, no había nada. No era estar de bajón. Un bajón puede tenerlo cualquiera en un momento puntual. Tener depresión no cabe en este concepto.
    Necesitaba tratamiento. Lo tengo. Necesitaba apoyo, no había apoyo por parte de la persona que supuestamente me quería como esposa, o se había casado conmigo como tal.
    Sabía y era consciente de que era madre. Pero también quería desaparecer, no podía más, afrontar algo más en mi vida era imposible. Había afrontado tantas decisiones en tantos años, no compartidas. Había estudiado tanto para conseguir un objetivo no conseguido. Que caí.
    Pero tomarme todas las pastillas del mundo no me podía hacer mas que llegar a un mundo vegetal; no conseguiría desaparecer, y para éso no sé lo valiente o cobarde que hay que ser.
    El tratamiento hizo efecto, pasó el tiempo. Pero mi situación no variaba. Luego vinieron más cosas. Había días de bajón entonces, y tomé más decisiones, volví a elegir.
    Ahora sigo eligiendo Ser YO, Vivir Mi Yo intenso, Dar, Recibir, Sentir, Recibir a mis hijos con Besos, Abrazos, Dar positividad, Crear Energía Positiva que desprenda un Aurea de Tranquilidad. A la que aspiro. Si alguien no se empeñara en seguir queriendo destruir mi mente. Pero la elección está en mi, en dejarle o no. Unos días me levanto del bajón, ahora la mayoría de ellos, y otros quizás decido que necesito seguir de bajón y sacarlo todo llorando o gritando o tumbándome en el suelo y sentir algo. Pero Ahora puedo Elegir. Mejor o peor, pero ahí estoy, ahí seguiré, mis elecciones tienen un sentido. A veces hay que bajar y remontar con mas fuerza. Eso es Vida. REnacer siempre.

  2. Y si nos dejamos fluir por ese estado de bajón, ese camino, esa calle. Esos estados creo actúan de forma mágica en los momentos limites de inestabilidad de la vida, sincronizamos con ese yo interior y con todo lo que nos rodea nos ayuda a entender y entendernos.
    ¿Por qué? ¿Para qué? Llegue hasta aquí, esta calle existe si… Yo me pregunto ¿qué hacer? Cuando es una calle sin salida.
    Gracias.

  3. ES SÓLO UNA ELECCIÓN! Así es! Yo hace unos días estuve de bajón, durante varios días quise estar de bajón, lamentándome por lo mal que se portaba conmigo alguien a quién yo quería incondicionalmente, hasta que decidí cambiar la forma de verlo. ¿Por qué hundirme porque alguien que me ha tenido tan cerca no ha sabido valorarme cuándo hay tanta gente a mi alrededor que no para de decirme lo especial que soy, cuando yo misma sé lo mucho que valgo? ¿Acaso no es esto suficiente motor para seguir adelante? Por eso, hace una semana DECIDÍ VOLVER A SER YO, decidí reencontrarme y darme la oportunidad de recordarme lo mucho que soy capaz de disfrutar de mí misma. Hoy, una semana más tarde, vuelvo a ser yo, con las pilas recargadas, con más fuerza que nunca. Y,esta mañana, me he permitido decir con total firmeza y seguridad “NO A SU DUALIDAD, YA NO VOY A SEGUIR JUGANDO A SU JUEGO, ME SALGO DE LA PARTIDA” y, sin mirar atrás, sigo mi camino dejando que la vida me sorprenda. ¡QUÉ BIEN QUE ELEGÍ NO ESTAR DE BAJÓN!

  4. En mi caso fue muy oportuno el texto.Lo curioso es que una vez que estuve tan identificada y “pensaba”, si si si, eso es exactamente lo que pienso,estoy de mucho bajón! por fin alguien que me entiende! ;)), continué leyendo y me dejé llevar tanto que sólo entonces cuando llegé al punto de elegir ya no podía nada más que reconocer que ¿esfuerzo o bajón? es de esas preguntas que no faltará en mi repertorio de preguntas necesarias en mi vida. Con la satisfacción de haberlo puesto en práctica con buenos resultados.
    Me encantó esta frase: Y si no soy yo ¿cómo no voy a estar de bajón?. Pues eso. Gracias.
    Leni

  5. Nuestra más sincera enhorabuena a los guerreros y guerreras de la luz que siguen avanzando por su camino por muy complicado que éste sea siendo fieles a lo que son. Enhorabuena, espero sigáis eligiendo y expandiendo vuestro SER.

  6. ¡Bienvenidos todos los bajones que nos ayudan a soltar lo que nos sobra!

  7. Anonymous Says: agosto 4, 2012 at 9:39 am

    Gracias……….

  8. Anonymous Says: enero 9, 2013 at 1:55 am

    Apenas me levanto hoy,yo,
    ya estoy de bajón,
    así proclamo oración,
    para necesitado empujón.
    Mis maletas en el tren,
    que me volcó en la estación,
    solo tengo mis letras,
    y un teclado en on.
    Vivo anclado en una señal
    de stop.
    Se bifurcan caminos,
    no quiero ir ni al mañana ni al ayer,
    la rutina elegirá el destino.
    Jodido, cual soldado arrepentido,
    deseo que me mataran,
    o borrar la guerra insana
    del pasado.
    Pero aún habrá más lucha,
    pues Dios no escucha,
    y ya cansado de contar rosarios,
    mis labios son candados
    de la hucha
    de los agravios.
    Mi corazón en el cardiólogo,
    en diálogo, mi yo y mi yo profundo,
    mi lengua que se allaga
    con el germen de mi mundo.
    ¡¡Hoy solo quiero resolver todos
    los problemas del mundo!!
    Perdón por mi negro mensaje,
    mas mi opinión,
    es ginebra
    que no enhebra
    en la aguja de la ilusión.
    Si depresión es sustantivo
    le pongo el calificativo.
    Mi voz es fotografía
    y se revela en pensamientos negativos.
    Sufrimientos repetitivos.
    Arrepentido de vivir arrepentido.
    Tiburón escondido,
    se le pelan los colmillos.
    Gigantón sobrecogido,
    que pequeño parecido
    que has guardado,
    nada más que arena en los bolsillos
    hoy voy a tejer mi vida
    con los detalles sencillos.!!
    Y esta es la metamorfosis
    de un alma en celosía.
    Para el final,
    llevo en manga nota de alegría:
    Gracias, amigos
    por ser la cámara
    de mi psicología.
    Por ser
    el botón
    que para este ascensor,
    que se derrama
    entre subidas y bajadas.
    La manguera
    de mis noches en llamas.

  9. Anonymous Says: agosto 18, 2013 at 2:43 pm

    Llevo unos dias de bajón. Desde hace unos dias son las fiestas del pueblo y como de costumbre nos juntamos los colegas a hacer botellon o tomar algo x ahy. A diferencia de otros años, decidi salir con otro grupo de amigos para salir d la monotonia. La verdad que todo genial hasta k hace unos dias, Mientras se hablaba en el grupo de muchas cosas, una chica, la cual me gusta… Dijo k se iba a ir a estudiar fuera en septiembre. Me dio tal golpe el corazon k es como si se me derrumbara todo el mundo encima :'( cada dia k pasa no paro d pensar n k falta menos para k se vaya. No tengo ganas de hacer nada, las 24horas dl dia pensando en ella y en k dntro de poco se esfumara. Lo peor es k ella n sabe k la quiero y dudo mucho k ella sienta algo x mi. Estoy de bajón.

  10. Yo estoy de bajón.

    El otro día, sentado en un banco y comiendo algo en mi descanso del trabajo, se me acercó un chico y me dijo: “¿te puedo hacer una pregunta un poco extraña?” Yo, dejé de comer y le dije que sí. Me preguntó: “¿qué es para ti la vida?”. Me quedé unos segundos pensando y le respondí que para mi la vida es ser feliz, saber que solo es una y que hay que aprovecharla. Él se quedó pensativo y me preguntó que cómo afrontaba yo los problemas. Yo le remití a mi primera respuesta sobre la felicidad…

    Ese sentimiento de saber que estás engañando a alguien y que tu cara refleja la verdad. Es decir, contestar con toda seguridad una mentira.

    Estoy en una etapa de mi vida en la que “estoy de bajón”. En este caso mi problema proviene exclusivamente del trabajo, sin embargo es alucinante como se contagia este “bajón” a todos los ámbitos de tu vida, como si de un virus informático se tratase. Todo empieza con la perdida de confianza, autoestima, seguridad en ti mismo; luego psicológicamente tu mente se intenta escudar a ayudas de amigos, familia, gente… con ira y rabia con los que se tiene mas confianza. Situaciones en las que perfectamente, se puede pasar de reír a llorar en cuestión de segundos. Como al bebe que se le cae el chupete. Me encierro en mi mismo.

    Soy impaciente y perfeccionista. Una bomba de relojería cuando no sale perfecto a la primera. Eso es lo que me pasa, estoy frustrado porque quiero ser el mejor en lo que haga siempre. Realmente no es competitividad, yo diría mas que es una lucha personal. No veo en mis compañeros de trabajo rivales, veo compañeros de trabajo. En este caso ellos no me ayudan porque para ellos si que soy un rival…

    Tengo una personalidad muy atractiva para la gente. Soy agradable y se me da bien saber como contentar a una persona con un par de guiños. No lo hago por nada, pero pienso que una sonrisa, un comentario ayuda a las personas y eso me hace feliz.

    Lo que no entienden mis compañeros de trabajo es que para ser mejor, es básico rodearte de un buen equipo, sólido y transparente.

    Ahora me planteo por qué le dije eso a ese chico cuando yo era el primero que no era feliz y lo peor de todo es que no hago nada para solucionarlo.

    Entonces me planteo que mi “leitmotif” podría tener alguna corrección. ¿La vida es ser feliz o luchar para ser feliz? Es decir, sería feliz si mandara todo a la mierda y buscar la felicidad en otro sitio o lo sería si lucho para comerme el mundo, una vez más, y conseguir lo que quiero. Me levanto cada día pensando que conmigo hoy no podrán y que toca luchar solitariamente para ser feliz. Aun y todo, muchas noches llego a casa con ganas de llorar.

    Mientras escribo esto me evado de este sentimiento, que aflora con cada palabra que escribo, pensando lo complicada de la mente humana y que al final de todo somos unos pequeños seres que conviven en un planeta llamado Tierra (por nosotros mismos) en un extenso Universo que aún no hemos llegado a conocer. Entonces sonrío como al bebe al que le vuelves a dar el chupete. ¿Merece la pena? Es decir, una vida (unos 70 años de media). Me refiero, me pasaria esto en una selva en el interior de Asia. No se si me entendéis, ¿quién soy yo para frustrarme?

    Aquel chico que me preguntó esto, mas tarde me confeso que le había dejado su novia y que solía preguntar esto a gente desconocida para ver si alguna respuesta le motivara para luchar.

    Estoy llorando. Me siento como una gota que cae a la mar salada en una noche de tormenta. Pero acabo de decidir que mañana quiero ser una gota si, pero de agua dulce. Y voy a intentar endulzar el mar.

    Por que me hace feliz.

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