El nuevo camino

Abrió los ojos y descubrió como un nuevo camino se abría ante sus pasos, el sol se reflejaba en cada una de las baldosas como invitándole con su luz a seguir por él. Por un momento dudo entre levantarse y seguir el camino o quedarse allí tumbado, protegido, seguro. Llevaba tanto tiempo rodeado de maleza, de espinas y de sombras que la luz le cegaba y la piel le ardía. No podía creer que después de tanto tiempo luchando, abriéndose paso y sintiendo el escozor de las heridas, volviese a ver esa luz que había añorado tanto. Pero aunque el miedo amenazaba con atenazar todos sus músculos dentro de él resonó esa voz que le había acompañado durante los últimos tiempos, una voz que sin decirlo le señalaba firme la dirección a tomar, que le recordaba, casi hasta la exigencia, que él era un buscador y que ese era su camino. Que por fin era libre y que, aunque eso no significaba que a partir de ahora el camino estuviese alfombrado por pétalos de rosa, las espinas seguirían acechando en cada esquina, ese era su camino y él hoy iba a seguirlo.

Así, se levantó de esa cama improvisada que tan bien había aprendido a hacer, con una sonrisa recordó aquel importante día que descubrió que cuando se tomaba el tiempo necesario para cuidarse bien a sí mismo se levantaba con muchísimas más fuerzas, el día que empezó realmente a avanzar a través de ese camino que hoy, como si la vida le hubiese hecho un regalo a su esfuerzo, se abría tan limpio ante sus ojos. Dio el primer paso, sus ojos se fueron poco a poco acostumbrando a la nueva e intensa luz y sintió, con esa seguridad con la que somos conscientes a veces de las cosas, que ese camino que se abría ante ellos era su camino y que transitar a través de él iba a ser su nueva y más excitante aventura.

Para todos aquellos a los que el 2008 les abre un nuevo camino mi enhorabuena por vuestro esfuerzo, para aquellos que todavía se encuentran rodeados de matorrales y espinas os deseo un nuevo año lleno de fuerza con la seguridad de que, cualquier día, el camino se abrirá ante vuestros ojos. Y a los que ya transitáis por la luz… ¡que lo sigáis disfrutando y apreciando!

Un abrazo a todos y feliz año

Antonio



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