El desierto: la transformación

El desierto: la transformación

Vine al desierto a encontrarme con Federica y he acabado encontrándome a mi mismo.

Y es que así es la vida, te cambia en un instante los planes, te sorprende, te recuerda permanentemente que, por mucho que te empeñes, tú no tienes el control. Y lo mejor que podemos hacer es rendirnos al misterio de lo que ES, de lo que nos trae cada día, estar atentos a las señales, a las sincronicidades.

13557875_10208965940258907_7383122821945160234_nEl curso de Astrobioingenieria Cuántica que motivaba el viaje no me parecía una prioridad, mi idea era aprovechar la energía y magia del desierto para avanzar en el libro que desde hace tanto tiempo estoy escribiendo. Pero el viaje empezaba yendo a celebrar la noche de San Juan al campamento beréber en mitad del desierto, donde llegamos en una caravana de dromedarios,  y eso organizado por mi hermana del alma, no podía perdérmelo. Así que empecé con el resto del grupo, el primer ejercicio fue limpiar el c
uerpo en la gran duna que preside el campamento, dejando que su fuerza absorbiese todo lo que nos sobra. Me entregué al ejercicio dejando que la arena absorbiese toda la energía que sobraba y me quedé tan limpio…
Captura de pantalla 2016-07-27 a las 9.39.58El segundo ejercicio fue conectar con todas las capas de la Tierra nuestros deseos, un ejercicio que compartí con Javier, mi querido Espiga (cada uno habíamos cambiado nuestros nombres por el de una de las estrellas más brillantes del firmamento), y junto a él comenzó la transformación.

 

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Constelación formada por los alumnos/as del curso y capturada por Jesús Ruíz

Una transformación no puede hacerse solo, tenemos demasiadas resistencias muy elaboradas que saben como sacarnos de un proceso que atemoriza a las defeCaptura de pantalla 2016-07-27 a las 9.39.18nsas construidas para sobrevivir, y yo tuve la suerte de contar con múltiples guardianes. Por un lado el equipo del Insituto de Bioingeniería Cuántica, dirigido por mi hermana del Alma, Sandra Fernández,  con la que ya he hecho otros viajes transformadores, Nepal, Tibet… que construyó un curso dinámico que te iba adentrando poco a poco en la materia, sumergiéndote cada vez más profundo en ti mismo y en los conocimientos que quería compartir. Por otro lado, la inmensa suerte que tuve con los compañeros de viaje, cada uno de ellos aportando algo único, cada uno enriqueciendo la experiencia, como si se hubiese establecido entre nosotros una red y fuese mi alma la que coordinase nuestros movimientos para dar un salto más, está vez cualitativamente diferente, en mi evolución como persona. Los nombraría a todos, pero se que cada uno es consciente de como me ayudó, inspiró, reflejó, iluminó, ensombreció, guió, entrelazó, apoyó…

Luego el pulso hizo el resto, llevando a Deneb a traerme un momento de mi adolescencia que parecía uno más pero que dejó una herida en mi corazón que ha manipulado permanentemente mi vida y mis relaciones. El trabajo de Sandra y todo el grupo para curar esa herida es algo de lo que estaré eternamente agradecido. En otro momento el pulso llevo a Sandra y al grupo a acompañarme a Nueva York, en un viaje atemporal en el que entendí por qué muchas veces me hago responsable de las emociones de los demás y como eso enturbia y complica mis relaciones. El entrelazamiento cuántico, gestado en una charla informal en la piscina, en el que Antares me descubrió una manera de liberarme tras ayudarme junto a Régulo a identificar y abrir esa concha que más que protegerme deja mi corazón helado. Y, sobre todo, el incalculable valor de la conexión con cada uno de los hombres del grupo, que me abrieron al poder de lo masculino, os admiro enormemente a cada uno, gracias.

En definitiva, unas vacaciones que se convirtieron en una auténtica etapa del viaje del héroe, liberadora, inspiradora y regeneradora, de la que vuelvo diferente, más conectado conmigo mismo, más libre y con más respeto. Y es que la vida te sorprende con regalos en cualquier momento o lugar, yo tuve la suerte de que ocurriese en el desierto.

Así que estate atento, estás vacaciones, cuando estés distraído, con las defensas bajas o simplemente porque sea el momento, también te puede pasar a ti y deseo de corazón que lo aproveches y lo disfrutes más allá del dolor que a veces provoca una transformación. Namasté.

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