El Amor y el sufrimiento como guías en el camino

El Amor y el sufrimiento como guías en el camino

– “No te cierres puertas hija mía, a veces nos paramos delante de alguna que nos parece imposible de traspasar sin darnos cuenta de que girando la llave correcta se nos abre un mundo de posibilidades que no nos podemos ni imaginar”.

– “Estoy harta de sufrir por amor, ya he tenido suficiente” dijo Federica con un tono de voz que mostraba más una fuerte determinación que el propio dolor del que hablaba.

– “Está bien hija” dijo con gran paciencia esa anciana mujer con la que nunca pensó que pudiera tener una conversación tan profunda. Siempre había visto a las mujeres del pueblo como abnegadas trabajadoras cuyas curtidas manos reflejaban su capacidad para soportar la dura vida del campo. Quizá su prejuicio no la había dejado escuchar profundamente la sabiduría que tenían dentro y desgraciadamente, su abuela que si era capaz de movilizar todo su corazón había partido de su vida demasiado pronto como para haber aprendido las lecciones que le hubiesen evitado cometer tantos errores en su vida.

– “El sufrimiento tan solo indica que no hemos elegido el camino correcto para crecer. Si el sufrimiento se hace dueño de tu vida o de tu relación significa que ha llegado el momento de pararse y escuchar a tu corazón”- La mujer hizo una pausa, no se sabe muy bien si esperando la protesta de Federica a sus palabras o para crear la atmósfera que permitiera que sus palabras llegasen al lugar correcto. Al sentir que seguía presente la mujer continuo. -“El Amor te indica por donde si hacerlo. El Amor es el que te facilita las fuerzas para traspasar los miedos y abrazar tus sombras, el sufrimiento te enreda en peleas contra ellos. Y el problema de pelear duro contra aquello que rechazas de ti misma es que aún ganando ya sabes quién perderá”.

– “Pero… ¿Cómo no voy a luchar contra aquello que me amarga la vida? ¿Cómo voy a dejar ir de rositas a aquellas personas que me hacen daño?”. A estas alturas de su viaje ya sabía la respuesta a estas preguntas, pero o quería seguir sorprendiéndose con la sabiduría de aquella mujer o simplemente necesitaba escuchar una vez más aquello que estaba empezando a entender.

– “Antes de empezar a luchar, mira bien desde donde estas luchando y contra quien. Luchar contra una semilla porque no se desarrolla como nosotras queremos no hará que crezca más pronto ni que de frutos diferentes a los que está destinada a dar. Solo aceptando lo que tiene para nosotros podremos dejarla crecer y aprovechar sus nutrientes. Si después de haber arado, regado y abonado la tierra sigue sin dar señales de vida es que quizá ese no es el terreno donde tenemos que plantar. Y por mucho que nos peleemos contra ello lo único que conseguiremos será frustrarnos”.

– “Puede ser” admitió Federica esperando oír más.

– “Todo en la naturaleza tiene un sentido, hay plantas que necesitan mucha agua y otras capaces de crecer en un desierto. La cuestión no es esforzarse en lo que no es sino descubrir cual es el terreno idóneo para crecer, una vez descubierto, entonces está en nuestras manos el darlo todo para que la tierra de sus frutos. Y la seguridad de lo que es, eso que llamamos Amor, será el que nos dará las fuerzas para aprovechar la generosidad de la Tierra. Y nosotras hija mía, no somos muy diferentes a las plantas, somos también hijas de Dios”.

Ese último comentario estuvo a punto de hacer saltar a Federica, cuantas veces había visto sufrir a las personas en nombre de Dios, cuantas veces había visto mujeres resignarse a su amarga suerte escudándose en Dios, pero sentía que cuando aquella sorprendente mujer hablaba de Dios se refería exactamente a esa misma voz que con más fuerza oía en su interior.



  1. AYYYYYYYYYYYYYYYYYY…FEDERICA!!!!!
    CÓMO ME GUSTAN TUS LECCIONES…!!!!

    Me gustaría recordar que, además, “Luchar contra una semilla porque no se desarrolla como nosotras queremos” NO SOLO “no hará que crezca más pronto ni que de frutos diferentes a los que está destinada a dar”, sino que también hace que corramos el riesgo de obcecarnos tanto, de empeñarnos tanto en regar esa semilla que no crece, que nos olvidamos de cuidar y disfrutar del resto de plantas de nuestro jardín que tanta luz, belleza y energía nos transmitían pero a las que ya ni tan siquiera somos capaces de ver.

    GOZANDO DEL BRILLO, LA HERMOSURA Y LA ENERGÍA QUE ME TRANSMITEN LAS PLANTAS QUE HAN ENRAIZADO Y CRECEN EN MI JARDÍN…

  2. Gracias Avatar, de la mano de Fede- rica vamos a aprender muchas cosas…. ¡A mi también me gusta Fede-rica!…. Me resulta fácil ponerme en su lugar….
    Si, el sufrimiento nos indica que no vamos por el “buen camino”…Sin embargo, cuando lo vivimos….qué difícil es parar y escuchar a nuestro corazón….
    Realmente, si fuéramos conscientes de que todo en la naturaleza tiene sentido….. Actuaríamos de forma tan distinta!
    ESA, qué bonita tu ultima frase…. Intuyo que tu jardín está lleno de hermosas plantas…. Tal vez trates cada semilla como lo necesita y la tierra sea rica….

  3. Anonymous Says: marzo 27, 2012 at 4:12 pm

    Hoy mismo empiezo a escribir el libro de los otros tantos millones de FEDERICOS…que hay por el mundo…

    Estoy cansada de leer historias de mujeres románticas y pavas…que no aprenden su lección…

    Hay mucho camino por hacer…

  4. Anonymous Says: marzo 27, 2012 at 5:16 pm

    Aquí va la primera historia de Federico:

    …Cansado de escuchar cuentos e historias de mujeres para mujeres y de mujeres creo que le llegó el momento de hablar de hombres…

    “Hola soy Federico y creo sinceramente que las mujeres están mirándose tanto el ombligo y sintiéndose tan heridas a todas horas… que olvidan que nosotros también tenemos un papel en la historia y que si no hay cuentos de emociones para hombres nunca se avanzará en la igualdad de género.

    Como si fuéran sólo ellas las que necesitan que se les escuche…

    También tenemos miedos también y encima parece que no sabemos expresarlos…o no nos atrevemos..y nos escondemos en la gallardía, en lo duros que somos y en el siempre estamos bien…y nada nos perturba…y siempre sonreimos…aunque nos equivoquemos…

    Y lo que precisamente me perturba a veces de una mujer es que se exprese, que sienta a borbotones, que me quiera, que me elija a mí…o que necesite de alguien como yo…para crecer paralelamente….

    Estoy cansado de historias de mujeres pavas y románticas que nunca aprenden su lección …

    Porque nosotros tampoco aprendemos..creemos estar siempre en nuestro sitio, esperamos siempre controlarlo todo…hasta la forma que ellas tienen de amarnos…

    Estoy cansado de sentirme indignado con las mujeres, de verlas a todas como unas egoístas…

    En realidad hay aspectos que no soporto de ellas…. que seguramente estarán también en mi…

    Que bien sienta ser sincero…aunque la que escribe por mi hoy sea una mujer…Anónima…

  5. Creo que cuando una persona decide ser valiente y auténtica, ser honesta con lo que siente y hacerse responsable de sus actos reconociendo sus limitaciones, justo en ese momento, independientemente de que sea hombre o mujer, será capaz de estar por encima de cualquier rol para ser sobre todo él/ella mism@ y ocuparse de su crecimiento.
    Cuando el foco de tu atención mira hacia adentro, deja de existir lo que hacen los “hombres” o lo que hacen “las mujeres”, porque sólo importará lo que hago o dejo de hacer yo, que al fin y al cabo, es lo único que sí está en nuestro poder para cambiar.

  6. Federico, sin duda, también tendrá su espacio. Todo en su momento :-)

  7. A mí me encantan las historias de Federica, y no creo que sean historias de mujeres románticas y pavas, me parece que son historias de género neutro, perfectamente aplicables a hombres y mujeres.Simplemente entiendo que había que crear un personaje que viviera esas experiencias en primera persona, lo mismo que ha sido Federica entiendo que puede ser Federico.
    Tengo el convencimiento de que la barrera principal ante la igualdad de género está en la mente de quienes piensan que estas vivencias, sentimientos, pensamientos y lecciones de Federica, u otras como la del ascensor,solo son experimentadas por las mujeres. O, por el contrario, que lo que cuenta Federico solo sea propio de los hombres…
    Estoy plenamente convencida de que tanto unas historias como otras no son cuestiones de género sino de diferentes formas de ser, en ambas historias pueden verse reflejados tanto hombres como mujeres.

    Estoy enormemente agradecida por lo que este espacio aporta a mi crecimiento personal gracias a las reflexiones surgidas a partir de los posts publicados por Avatar y las aportaciones de todos los participantes.

  8. Anonymous Says: abril 6, 2012 at 9:04 pm

    Lo que intentaba exponer con mi aportación es que habría que poner la misma atención en escribirles con amor a los Federicos del mundo para enseñarles desde el amor a eliminar las barreras que se han creado cultural y socialmente para poder sentirse pavos y románticos.

    El día que seamos lo suficientemente seguras e inteligentes para no saltar desde la emoción a comentarios sexistas superaremos las luchas de género.
    Lo que intentaba poner de manifiesto son mis ganas de que se hable de cómo hacer para que los hombres se sientan más libres a la hora de expresar , identificarse o sentir emociones que socioculturalmente se han atribuido a mujeres pavas y románticas.

    Queda muy bonito decir que las emociones no tienen sexo pero desafortunadamente no creo que hayamos llegado a ese punto en la realidad actual.

    Creo que aún nos falta mucha arena para construir el camino de soy persona independientemente de nuestro sexo…
    Por muy neutros que queramos ser la realidad es que reaccionamos muy emocionalmente a cuestiones de género. Tanto los ellos como las ellas. Eso significa que hay heridas en los dos bandos.

    Solo es que me gustaría leer más historias en las que los pavos sean los protagonistas.

    Gracias por vuestros comentarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *