Año de reinas

En 2008 han muerto en manos de sus “parejas” 72 mujeres y no quiero imaginar cuantas han sufrido malos tratos. Mi deseo para el 2009 es que este sea un año de reinas…



  1. Sabes de niña, soñe con ser princesa, de verdad, cuando digo niña te digo hasta los 22 años, no sé el porque, pero soñe con un principie que venga a rescartarme, durante años esta esperanza me ayudo, me convencí a mi misma que algun dia todo lo malo se acabaría, la pobreza, la guerra, la humillacion, él vendrá y todo se acabrá.

    Tras larga espera, entendí que él nunca llegará, y me hice la idea que no llego a mi puerta por que en realidad no me lo merezco, he vuelto a preguntarme ¿No he sufrido lo suficiente como cincienta? ¿Donde fallé ? Por que no llego a mi puerta.

    Decidí salir a bucsarlo, le heche coraje a la vida, y siguiendo con amargura, pero pensé que quizas esta escondido, mi Madre me decía que seguro que esta a punto de llegar.
    Pero yo ya crei que todo era cuento de hadas.

    Tras luchas y batallas, victorias y perdidas que el resumen de todo es ganar sabiduría, entendí que si existen principes, si, existen de verdad, pero resolvi el problema, resulta que ellos necesitan estar rescatados, están mucho más atados que yo.

    Así fue la guerrera que protege al Rey, sin ejercito él no existe, sin pueblo el no Reina.
    me hice un pequeño reinado, con una Madre en el alma, un hijo que es Rey y sabes que, me llama princesa, seguro que algun dia sentira atado, mientras tanto él y yo vivmos en paz en nuestro Reino.

  2. Me encanta!!
    ¿te acuerdas lo que me pasó la última vez que te dije que a mí solo me valía un Rey?… Nos reímos mucho… y aunque aún no está por aquí, cada día me considero más Reina… porque el Rey está en mi nombre (Rei-Na) y porque tengo un precioso reino que gestionar…ny mimar…

    Pero tomo nota, y espero de veras este sea mi año… o uno de los buenos…

    Un beso enorme…

  3. Sencillamente genial…

  4. Anonymous Says: enero 3, 2009 at 12:38 pm

    Nunca he escrito en un blog pero creo que la ocasión mrece la pena, para decir que me ha encantado, sencillamente genial.
    Saludos a todos

  5. Reina Gorgo Says: enero 3, 2009 at 1:41 pm

    Antes que nada voy a atender lo realmente importante, o por lo menos lo que yo destaco en primer lugar de este post.

    A todas aquellas mujeres que un día no pudimos, no supimos o no teníamos las herramientas para defendernos de cualquier tipo de agresión, partiese de donde partiese, y en especial a esos “ángeles de alas quebradas” que cada día sufren con temor el paso de las horas, deciros que se puede salir por más oscuridad que veáis al levantar vuestra mirada, que nadie tiene el derecho por más sola e indefensa que os encontréis de dirigirse a vosotras desde un “mal trato”, que el miedo que os paraliza se puede vencer con una mano amiga y que toda la fuerza que necesitáis está en vuestro interior.

    Sois reinas, no lo dudéis, solo que aún no habéis podido contactar con vuestro brillo interior. Toda mi fuerza y admiración.

    Un beso enorme para ti Gemmi, “mi ángel guerrera”.

  6. Reina Gorgo Says: enero 3, 2009 at 6:12 pm

    Hoy estoy “charlatana”, así que aquí estoy de vuelta. Ayer estuve en el cine y vi Australia, me encantó por motivos varios. Hoy al ver este post, encuentro mucha conexión, una historia de dos horas y media que no me defraudó. Y como le dije a un amigo “tiene mucho mensaje o es que yo los veo por todos lados”. Además cuenta con la interpretación de una gran actriz, que casualidad, que para mi comenzó a serlo en la época que decidió dejar de lado a su ex Tom Cruise.

    Pues ahí tenemos a una Reina que en pleno estallido de la Segunda Guerra Mundial, ni corta ni perezosa, viaja desde su acomodado hogar de Inglaterra hacia Australia, motivada por el reencuentro con su marido. Encontrando un mundo muy diferente al acostumbrado, tendrá que desplegar toda su fortaleza, manteniendo una lucha continua para sobrevivir en una ruda tierra llena de magia. El desarrollo obvio de la historia le hace encontrar un Rey. El mismo decide embarcarse en la historia para conseguir cumplir uno de sus sueños de vaquero. Un hombre lleno de sentimiento, que tiene muy claro lo que es y lo que quiere sin importarle las limitaciones que ello le acarrea.

    Pero hay una parte sobresaliente en la historia, donde la individualidad de cada uno más allá de la pareja aparece, cuando lo dos comienzan su particular historia de amor, donde él le dice que “en la estación seca volveré a llevar ganado”, y ella responde “pero ahora está lloviendo”. En otro momento y tras recibir ella cierta información que censura a su pareja, se provoca un momento de crisis donde ella le dice que no se irá, que le necesita, quizás guiada por la incertidumbre y el miedo de la amenaza recibida y que el desconoce. Y añade que si se marcha no tendrá que regresar. El volverá a conducir el ganado seguro de que ella ya eligió. Es lo que ocurre a veces al no tener toda la información.

    Y sin ánimo de arruinaros la posibilidad de ir al cine y disfrutar de cada sorpresa que guarda esta película que además reivindica al aborigen australiano a quién el pasado 2008 el gobierno australiano pidió perdón por el “mal trato recibido en el pasado”, concluyo mi humilde análisis de esta relación de pareja donde aún estando los roles masculinos y femeninos muy definidos, un hombre lucha para ser capaz de mostrar sus sentimientos, el miedo hace desmoronarse el equilibrio de aquel que parece más fuerte y seguro, la pasión y el amor se confunden entre la mente y el corazón.

    “Que sea así no significa que así deba ser.”
    “Yo canto para que tú vienes”…..”y yo te oiré.”
    “Miedo espíritu maligno, bestia salvaje.”

  7. Buenos dias Antonio,

    Siento que te hayas llevado hoy un disgusto, pero ya ves hay gente muy poco respetuosa.

    Muy bien explicado la dependencia a traves de tu ejemplo de las princisas y las reinas. Pero me ha echo pensar y me gustaria preguntarte una cosa. Se puede ser a la vez, princesa, reina y principe rescatador?

    Porque yo me siento que encajo en los 3 perfiles o no encajo en ninguno.

    Bueno es solo una reflexion.

    Muchas gracias.

  8. Me he equivocado y he entrado en otra pagina de abril del año pasado. Lo siento!!

  9. Reina Gorgo Says: enero 5, 2009 at 12:20 pm

    Pues es lo que tiene tener tiempo libre…..si, si, ya sé que alguno dirá “estás pesadita”…….os cuento que lo siento pero tampoco me importa mucho lo que me digáis…….esto tengo que escribirlo.

    Tanto príncipe, princesa, reina y rey, sin contar con algún que otro sapo que anda dando vueltas por ahí (haber si cuela), me hicieron recordar a EL PRINCIPITO, ese que un día nos dijo “Actúa un poco y no pienses mucho”.

    Ayer paseando con una amiga, decidí entrar en “cinco echegaray”, un rinconcito mágico para aquellos que tenemos alma de ratón de biblioteca y decidí darme un regalito en el día de reyes. Mire, busqué y no encontré. De pronto allí estaba mirándome “El Principito”……….No me pude resistir y lo anoté directamente en mi carta de los “Reyes Majos”. Pero antes, por aquello de las causalidades (que estoy de intuitiva!!!!!) recordé de nuevo ese “Principito con hechuras de Rey”, abrí el libro en mis manos y esto es lo que apareció:

    XXIII

    -Buenos días -dijo el principito.
    -Buenos días -dijo el mercader.

    Era un mercader de píldoras especiales que aplacan la sed. Se toma una por semana y ya no se siente necesidad de beber.

    -¿Por qué vendes eso? -dijo el principito.
    -Es una gran economía de tiempo -dijo el mercader-. Los expertos han hecho cálculos. Se ahorran cincuenta y tres minutos por semana.
    -¿Y qué se hace con esos cincuenta y tres minutos?
    -Se hace lo que se quiere…

    “Yo -se dijo el principito-, si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría tranquilamente hacia una fuente…”.

    Saluditos de alguien que dejo de ser lo que no sentía.

    ….Y no dejad de portaros en este día especial bien…..y mal.

  10. Bueno, bueno, congregación de reinas… pero no de reinas cualquiera, de grandes reinas.

    Ha venido la reina guerrera, cuyo reino se ha construido de las cenizas de guerras pasadas y con la sangre de mil batallas. Ahora reluce su palacio y son fertiles sus tierras aunque todavía se echa de menos algunas notas de su piano, el día en el que se escuche la música será un reino increible.

    La reina Tot, reina de la palabra, el símbolo y la sincronicidad, reina de reinos que están más allá de lo terrenal y a los que los principes no llegan. Reina que en el 2009 reinará también en la tierra y cuyos pactos de unión prometen ser muy fructíferos.

    Rocío… reina desconocida, quizá la reina de la luz escondida entre creencías oscuras pero cuyos ojos iluminan y descubren un reino fascinante.

    Reina/rey anónima/o cuyo reino no nos descubre… todavía…

    Reina Gorgo, reina de los hechizos y técnicas mágicas de oriente, reina que ha encontrado en la mujer todo el esplendor de su fuerza, reina de la libertad, reina de alas fuertes que camina tranquila hacía la fuente, para darnos de beber a todos.

    Y reina/rey Mod, con su identidad todavía confundida entre papeles que todos jugamos. Si Mod, se puede ser princesa, reina y principe rescatador, normalmente reflejamos a las personas que tenemos delante y mutuamente nos colocamos en los roles que nos ayudan a crecer así que puedo ser los tres perfiles dependiendo con quien y cuando me relacione. Saca lo mejor de cada uno de ellos que todos tienen su magía.

    Y también a todas esas reinas y reyes que nos observan desde sus tronos…

    Muchas gracias a todos porque hacéis de esta vida algo mejor para los que tenemos la suerte de compartir vuestro camino, vuestras palabras y vuestras enseñanzas… gracias, gracias, gracias

  11. Me sacas los colores!!! Besos, Besos, Besos…

  12. DEMOFILA Says: enero 24, 2009 at 5:06 pm

    Creo que la vida me obligó a no ser nunca una princesita de largas trenzas. Mi infancia y mi adolescencia le endurecieron, me hicieron una persona más o menos fuerte, siempre atenta a todo lo que venía y en guardia, para defenderme con uñas y dientes.Tuve algunos príncipes rescatadores, más o menos guapos, pero no me dejaba rescatar. Mi almena era mi casa, la casa grande de mis padres en el casco antiguo de este bonito pueblo, para mí lo es, he nacido en él. Tenía ganas de salir de mi almena, siempre con luchas internas, luchas desgarradoras para el alma y el corazón, que me han dejado cicatrices,que aún, cuándo pienso en ellas, están latentes, hay veces que es preferible no recordar, pero mi pasado ha marcado mi presente y mi futuro. Recuerdo todo escribiendo este comentario, y aún me duele todo lo que la vida me ha regalado, salmuera en lugar de azúcar, espinas en vez de flores, en fin, dejaré de recordar y mi corazón se calmará. Nunca me he dejado rescatar por ningún príncipe, estuve a punto de dejar a uno, pero reaccioné a tiempo, me dí cuenta que no era bueno para mí, y fui yo la que huí de él. La vida me ha hecho independiente y combativa, no resisto los celos, los malos tratos, las malas palabras, y mucho menos, los codazos y que me tiren del caballo, del caballo me tiro yo sola si el príncipe no me convence. He tenido que defenderme sola en la vida con fortaleza, he trabajado desde joven, soy independiente. Cuándo menos lo esperaba vino el “REY”, con mayúsculas, prudente, serio, y encantador, todo a la vez. Me costó decidirme, era una cosa seria, yo siempre decía que no me casaría porque no necesitaba un hombre que me mantuviera. Este Rey me rompió la baraja, y al año y un día de conocernos estábamos delante del altar, uniendo nuestras vidas, para lo bueno y para lo malo, y para todo lo demás que nos dice el sacerdote. Hemos tenido ratos buenos y malos, como todas las parejas, pero los hemos superado y hoy, en la segunda etapa de nuestra vida, con nietos, hacemos una pareja feliz, independiente, nos respetamos, respetamos nuestra independencia, y es en esta etapa cuándo más nos compenetramos y nos acompañamos, es la última etapa. hasta que Dios nos permita estar juntos, procuraremos aprovecharla al máximo. Pobres mujeres que tienen que soportar un príncipe rescatador por su falta de medios, por la seguridad de sus hijos, y que acaban apaleadas, maltratadas psiquicamente y fisicamente y algunas, finalmente, asesinadas a malos de esos viles príncipes que no permiten que una mujer, por Dios una mujer, ¿Que es para ellos una mujer?, les abandone, eso no encaja en su orgullo de hombre o de monigote, llamemoslo como queramos, para mí payasos de la vida, que no aprecian la mujer que Dios le ha dado para compartirla, y no respetan nada, ni a ellos mismos, con su rudeza y su violencia, que les envilece delante de toda la sociedad que les está observando desde el palco de la vida. Que Dios se apiade de ellos, aunque no se lo merecen.

  13. Gracias reina Demófila por compartir con nosotros que nuestros sueños son posibles

  14. Este cuento ha despertado en mí todos aquellos sueños de la infancia, y digo de la “infancia” cuando a veces pienso que la infancia sigue dentro de mí, eso de estar en lo alto de la alta torre esperando a que aquel príncipe te rescate y se convierta en el amor de tu vida es muy tentador.

    A veces pienso, que sólo por eso y por mis necesidades de hacer realidad esos cuentos de hadas, de principes y princesas que nos meten en la cabeza desde tan pequeñas caí en una de las peores relaciones que he tenido nunca y de la que aprendí mucho, aunque tarde.

    Bastante cierto es que te vuelves una persona muy dependiente y cuanto más das peor recibes y te disculpas siempre pensando que tú eres la culpable.

    Cuando consigues salir empiezas a creer que sin ese príncipe no eres nada y sigues atrayendo a personas que son y siguen siendo como el. Tu vida se convierte en un remolino del que no consigues salir y la base de todo ello es que sigues siendo esa princesita indefensa en lo alto de la torre, esa persona dependiente que necesita siempre de los demás.

    Con el tiempo, los “palos” y la ayuda de la gente que te quiere vas recobrando un poco la independencia, vas aprendiendo a ser un poco reina y te das cuenta de la veracidad de este cuento que hemos escuchado.

    gracias por seguir abriéndome un poco más los ojos y ayudándome en mi camino hacia la corona

  15. Me ha encantado el cuento

  16. MariposaMonarca Says: diciembre 2, 2010 at 10:46 pm

    Demofilia, me ha llegado al corazón tu historia. Gracias.

    Desde mi infancia me enseñaron independencia e inseguridad. Proteger a mi madre y a mi hermana de mi padre. Querer y odiar al padre. Querer y ser controlada por la madre. Y no poder hacer más de lo que se podía. “No ha pasado nada” decía la policía Nacional, cálmense, descansen, y duerman. El monstruo se calma. La infancia se añora.

    La adolescencia siguió llena de indecisiones, de ser yo frontera. De no fiarme de ningún príncipe, porque todoes eran mi padre.

    Y a los 25, mas tarde de lo que pretendía, crucé el Océano con una maleta a empezar a “crecer”, “querer ser yo”, extender mis alas y no parar de aprender.
    Y me encontré con un príncipe que creía salvarme, el que pensaba que yo era indefensa, como mis padres.! Cuando tuve siempre el coraje de defender a los adultos, que no podían afrontar sus miedos!.

    Me toco mala suerte. No todo fue bonito. No quiero recordar nunca más el aislamiento, la lejanía, la soledad, la tensión, la ignorancia de mi persona, el abandono cercano, el no contacto de ningún tipo de un príncipe que decía “amarme”. Todo ésto es el pasado.

    Por desgracia me di cuenta tarde, o a tiempo, no lo sé.
    Y como lo llevo dentro desde hace tantos años, no puedo equivocarme en buscar un “rescatador” que solo me ponga de barrera ante su inseguridad, que me vuelva a destruir.

    Llevas razón.
    No sé dónde estará mi Rey. A lo mejor no existe para mí, a lo mejor tú llevas tanta ventaja siendo Rey que no sé si estaré a la altura de tus pretensiones de Reina.
    Mis Reyes ahora son dos preciosos niños, que quiero que sean los mejores Reyes del universo.

    Pero si existe un Rey para mi es porque soy dura, fuerte, valiente, porque salgo del profundo dolor que ahora me envuelve. Sígueme escuchando, aunque no me necesites. No creo necesitarte. Pero tengo que averiguarlo sola.
    No me confundiré contigo más. Quizás no seas mi Rey, no lo sé. Sólo tengo que saber que por mí misma fui Reina, y de las mejores, y seré mejor aún cuando termine esta etapa que ahora me envuelve.
    Gracias.

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