8 de marzo, honrando a las valientes

Pasó el 8 de marzo, y lo que si hay que recordar en este día es que grandes valientes defendieron en épocas represivas lo que hoy tenemos por derecho, y sí nos importa recordarlas, porque lo que no es lógico es no haber tenido esos derechos antes por ser mujeres. Así que este día despierta una sensación agridulce de orgullo por lo conseguido, pero también hay un pellizco que sale de las entrañas, de rabia e impotencia por el horror que seguimos viviendo a pesar de tener voz. Aunque también hay una agradecimiento, y es una sensación que inunda el pecho cuando recordamos  tanto a las conocidas, como a “otras desconocidas gigantes que no hay libro que las aguante”, que bien desgarra desde su máxima dulzura Silvio Rodriguez.

Pasó el 8 de marzo y sigo igual que ayer, igual de diferente de ti que tu de mi, y de mi madre, y de mi hermano, porque lo importante en la diferencia es que todos y todas lo somos, porque somos únicxs, irrepetibles, y esa es la única y más maravillosa diferencia que llevaré por bandera.

Quiero compartir con todos y todas, desde mi más absoluta admiración, lo que una mujer ayer recitó y que todavía retumba dentro de mi. Gracias Maria Peris, enamorada de tu persona.

Tamara Berbel



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